Jonathan Tetelman y Marina Monzó le cantan a la luna de Valencia

Valencia

29 / 07 / 2022 - César RUS - Tiempo de lectura: 3 min

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tebar-monzo-tetelmann-operaactual-valencia (2) Marina Monzó y Jonathan Tetelman con el pianista Ramón Tebar © Brava Studio
tebar-monzo-tetelmann-operaactual-valencia (1) Un momento del concierto en la Plaza de la Virgen de Valencia © Brava Studio
tebar-monzo-tetelmann-operaactual-valencia (1) Un momento del concierto en la Plaza de la Virgen de Valencia © Brava Studio

A la lluna de València

Recital de JONATHAN TETELMAN y MARINA MONZÓ0

Obras de Giordano, Cilea, Puccini, Gounod, Massenet, Saint-Seëns, De Curtis, Cardillo, Giménez, Moreno Torroba, Sorozábal, Mancini, Gardel y Bernstein. Ramón Tebar, piano. Rafal Jezierski, violonchelo. Con la participación de la banda Unió Musical de Centre Històric de València. Plaza de la Virgen, 28 de julio de 2022.

La Plaza de la Virgen de Valencia se llenó de ópera por una noche. El ambiente era el propio de una velada festiva de estío: dentro del recinto acotado no había una butaca vacía, pero, además, un buen número de personas seguía el espectáculo tras las vallas convirtiéndose en un cálido público espontáneo. Tras el escenario, el precioso cuadro que forman la catedral y la basílica; sobre esta última, además, se fueron proyectando distintas imágenes a lo largo del recital.

"Marina Monzó ofrece una emisión perfecta, bien cubierta con la que puede jugar con el color de la voz atendiendo a la naturaleza de los personajes y las arias interpretadas"

La iniciativa nace del maestro Ramón Tebar, músico inquieto y entusiasta que, de esta forma, vuelve a ser protagonista en su ciudad natal. El director de orquesta es, además, un excelente pianista acompañante, de hecho, comenzó así su carrera. Al piano demuestra no solo holgada capacidad técnica, sino también musicalidad e intuición a la hora de acompañar a los cantantes; el emplazamiento, eso sí, obligó a realizar el concierto con amplificación. En un principio uno de sus protagonistas iba a ser el tenor maltés Joseph Calleja pero, finalmente, fue sustituido por el tenor chileno formado en Estados Unidos Jonatahn Tetelman, una de las figuras ascendentes del panorama internacional que acaba de debutar en el mundo del disco de la mano de Deutsche Grammophon. Desde su primera intervención con “Amor ti vieta” de Fedora impresionó y sedujo con una voz cálida y recia de bellas reminiscencias baritonales (su cuerda de origen). Poco a poco fue desplegando una media voz en una especie de emisión mixta muy atractiva (recuerda mucho a Jonas Kaufmann). Con estos mimbres, ofreció unas impresionantes y emotivas versiones de “E lucevan le stelle” o de “Core ‘ngrato”, esta última llevada casi al nivel de escena dramática.

Estilísticamente tendió a cierto efectismo en los agudos, lo cual resultó más que adecuado teniendo en cuenta la naturaleza del concierto. De hecho, ya fuera de programa, desató la euforia de la audiencia con su impresionante final de “Nessun dorma”. Una gran actuación, aunque es verdad que, sobre todo al comienzo, afloraron algunas irregularidades técnicas en el pasaje y en algún agudo algo abierto, máculas que se fueron despejando a lo largo de la velada.

A su lado contaba con la soprano valenciana Marina Monzó, una de las voces jóvenes españolas más importantes de la actualidad. En su caso la depuración técnica es una marca consustancial a su canto y arte ofreciendo una emisión perfecta y bien cubierta con la que puede jugar con el color de la voz atendiendo a la naturaleza de los personajes y las arias interpretadas. Su voz carnosa de soprano lírico-ligera va ganando armónicos en el centro. Ya desde su exquisita interpretación del vals de Musetta despertó el entusiasmo de la audiencia; sorprendió por su evocadora interpretación de “Non ti scordar di me” e impresionó con la coloratura de “Me llaman la primorosa” entre otras intervenciones.

Ambos cantantes contaron también con la intervención del chelista Rafal Jezierski, quien les acompañó junto a Tebar en algunas arias, canciones y romanzas, pero también como solista ofreció una lírica y delicada versión de El cisne de Saint-Saëns. También participó la banda Unió Musical de Centre Històric de València con una serie de piezas antes del concierto y con una interpretación de la “Fanfarria para el hombre común” de Copland.  * César RUS, corresponsal en Valencia de ÓPERA ACTUAL