Jonas Kaufmann, estrella bajo la lluvia

Las Palmas de Gran Canaria

28 / 06 / 2024 - Agustín AROCHA - Tiempo de lectura: 3 min

barcelo group Jonas Kaufmann, en su debut en Las Palmas de Gran Canaria © Santa Catalina Classics
barcelo group Jonas Kaufmann, acompañado de Anita Rachvelishvili y la OFGC © Santa Catalina Classics

IV Festival Santa Catalina Classics

Gala de JONAS KAUFMANN y ANITA RACHVELISHVILI

Obras de Verdi, Cilea, Berlioz, Puccini, Massenet, Saint-Saëns, Meyerbeer, Respighi y Bizet. Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Dirección: Karel Mark Chichon. 25 de junio de 2024.

Una vez más, los jardines del Parque Doramas de la capital grancanaria se engalanaron para acoger un concierto, con el Santa Catalina Royal Hideaway Hotel como telón de fondo. Un numerosísimo público —1.500 asistentes, según la organización— disfrutaron de una gala lírica que abrió la IV edición del Festival Sana Catalina Classics organizado por Barceló Hotel Group. El evento prometía al contar con la participación del tenor Jonas Kaufmann –en su debut en los escenarios isleños— acompañado por la mezzosoprano Anita Rachvelishvili y la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, dirigida por su director titular, Karel Mark Chichon.

Estos eventos al aire libre pueden destacar, como es el caso, por un entorno incomparable que hace aún más bella la propuesta del escenario, pero, por el contrario, suelen tener el problema de la imprevisibilidad climática y del problema acústico que siempre se mitigan con la amplificación. En el primer caso, una imprevista lluvia truncó en dos ocasiones el concierto, siendo la interrupción inicial en el momento cumbre de una maravillosa «L’aborrita rivale a me sfuggia… Chi ti salva sciagurato», que no se volvió a cantar tras el parón, y en el segundo caso, con la cancelación de toda la parte final dedicada a Carmen de Bizet, que fue sustituida por una propina. Estos ingredientes sumados a un público inexplicablemente frío opacaron una velada con grandes ingredientes. A pesar de ello, los cantantes sumaron y remaron a favor de obra.

"Kaufmann fue a más. Tras problemas en el tránsito entre registros, hacia el final brilló su potente registro agudo así como su maravillosa expresividad"

Jonas Kaufmann fue sin duda de menos a más; al principio mostró problemas en el tránsito entre registros, con un cierto abuso de pianísimos de difícil conclusión y un fraseo por momentos gris. Esto se hizo más evidente en el repertorio francés, como en «Ah! Fout est bien fin!… Ò souverain, ò juge, ò père» de El Cid de Massenet o en arias con múltiples matices, como «È la solita storia del pastore» de L’Arlesiana. Sin embargo, sus notables cualidades, centradas en su potente registro agudo y su maravillosa expresividad —que se pudieron apreciar desde la lejana e improvisada ubicación que asignaron a quien firma esta reseña— brillaron con mayor excelencia en un repertorio más acorde, con «Recondita armonia», «Celeste Aida» o un «Nessun dorma» casi perfecto hacia el final del evento, donde demostró su valía como tenore di forza.

Por su parte, Anita Rachvelishvili, desde su primera intervención en «Mon cœur s’ouvre à ta voix», mostró emoción y pasión en su sugerente voz; ofreció tanto agudos poderosos y controlados como profundos y resonantes graves, todo con un legato digno de destacar. La Filarmónica estuvo activa y cargada de fuerza, afín al estilo de Karel Mark Chichon: su acompañamiento de los cantantes fue irreprochable y su gran momento lo tuvo con un gran  I pini della Via Apia de Respighi.  * Agustín AROCHA, corresponsal en Las Palmas de Gran Canaria de ÓPERA ACTUAL

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