Jerez: Flórez, el virrey del ‘bel canto’

10 / 08 / 2019 - Jesús SÁNCHEZ-FERRAGUT - Tiempo de lectura: 2 min

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Juan Diego Flórez durante su debut en el Festival Tío Pepe © Festival Tío Pepe
El patio de la Tonelería de las Bodegas González Byass © Festival Tío Pepe

Tío Pepe Festival

Concierto Juan Diego FLÓREZ - Ruzan MANTASHYAN

Obras de Gounod, Donizetti, Massenet y Puccini. Orquesta Filarmónica de Málaga. Dirección: Christopher Franklin. 7 de agosto de 2019

Por vez primera actuó Juan Diego Flórez en Jerez, y para inaugurar, triunfando, el VI Tío Pepe Festival, que con la presencia del tenor peruano subió su listón lírico, cualitativa y cuantitativamente hablando, pues para recibir a uno de los grandes de la lírica hubo de ampliar el aforo utilizando el escenario del Patio de la Tonelería de las Bodegas González Byass, que gana mucho en capacidad en relación a otros años, aunque también es cierto que perdió en calidez y cercanía. Además, el concierto utilizó amplificación, lo que restó potencia a la entrega lírica.

El concierto se desarrolló de acuerdo con la línea de las últimas actuaciones de Flórez: menos bel canto ligero y más ópera francesa y Romanticismo italiano, con toques de Puccini. Pero el peruano no renunció a seguir siendo virrey del bel canto, como demostró en “Tombe degli avi miei”, de Lucia di Lammermoor de Donizetti, donde mostró al público jerezano su especial capacidad de señorear los agudos. El programa estuvo basado sobre todo en Roméo et Juliette y Faust de Gounod, de las que se interpretaron hasta cinco fragmentos, entre arias y dúos. El resto del programa se completó con selecciones de Manon de Massenet y de La Bohème de Puccini. Excelente el dúo con Ruzan Mantashyan “J’ai marquée l’heure du départ…” de Manon. La soprano armenia agradó mucho al público jerezano que aplaudió con ganas su interpretación del Aria de las joyas de Faust, así como su “O mio babbino caro”.

La Orquesta Filarmónica de Málaga, conducida por Christopher Franklin, estuvo discreta, centrada sobre todo en acompañar a los cantantes.

Flórez consiguió materializar, y con gran éxito, una primera parte del programa seria y contundente, para luego, en los bises, empatizar sobremanera con el público empezando con Granada de Lara, que encendió el aplauso del público, para continuar, guitarra en mano, con canciones peruanas como Palmero sube a la palma, catai catai y La flor de la canela y la mexicana Cucurrucucú paloma. Para finalizar, ofreció un apoteósico “Nessun dorma”, aria con la que fue aclamado por el público. Dos días más tarde repitió idéntico programa, propinas incluidas, en el Festival Castell de Peralada donde también consiguió un triunfo para el recuerdo.

Florez, Jerez, veni, vidi…vincerò.