'Innocence' o la magnífica salud de la composición contemporánea

Aix-en-Provence

30 / 07 / 2021 - Albert GARRIGA - Tiempo de lectura: 3 min

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innocence aix / operaactual.com Una escena de la ópera de Kaija Saariaho © Festival-Aix-en-Provence
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innocence aix / operaactual.com Una escena de la ópera de Kaija Saariaho © Festival-Aix-en-Provence

Festival Aix-en-Provence

Saariaho: INNOCENCE

Estreno absoluto

Magdalena Kozená, Sandrine Piau, Tuomas Pursio, Lilian Farahani, Markus Nykänen, Jukka Rasilainen, Lucy Shelton, Vilma Jää, Beate Modral, Julie Hega, Simon Kluth, Camilo Delgado Díaz, Marina Dumont. Dirección musical: Susanna Mälkki. Dirección de escena: Simon Stone. Grand Théâtre de la Provence, 12 de julio de 2021.

La finlandesa Kaija Saariaho se ha convertido en una de las más aclamadas compositoras de su generación que, quizás, iniciaría su ascendente y meteórico reconocimiento gracias a esa L’amour de Loin de Salzburgo (2000), que marcó un antes y un después en la composición lírica contemporánea.  Innocence narra el trágico suceso ocurrido diez años atrás en una escuela internacional finlandesa –de ahí la utilización del inglés como lengua vehicular de la ópera, pero también de los distintos idiomas nativos de cada personaje–, del tiroteo por parte de un alumno «atormentado».

El inicio es desconcertante, ya desde la introducción, con esos marcados acordes de los contrabajos y el piano que llevan a un clima aflictivo; poco a poco se añaden las maderas y los metales para dar paso a unos violines que marcan aun más, si cabe, esa atmósfera lúgubre y angustiosa. Sube el telón y se ven unos personajes acongojados que se lamentan –en su idioma materno y recitado– que ya no pueden ni ir al cine, ni coger un avión. El impacto del momento se ve intensificado por el hecho de que el público apenas está descubriendo de qué se trata realmente la ópera. En un magnífico escenario giratorio que permite un gran dinamismo, casi cinematográfico, se desarrolla la siguiente escena, una boda en un ambiente extrañamente triste, en la cual una camarera contratada en el último minuto se lamenta de unos hechos acontecidos una década atrás: el asesinato de su hija, por parte del hermano del novio. A modo de flashbacks se introducen poco a poco los hechos y cómo en el presente, el de la boda, también se va destapando la verdad, de la que la novia está al margen. El terror se hace explícito en el escenario cuando un estudiante de secundaria atraviesa una puerta a trompicones con los brazos cubiertos de sangre. Un tirador, un compañero de estudios, está sitiando una escuela internacional finlandesa.

"Simon Stone está al servicio de una brillante partitura y de un magnífico libreto con una visión hiperrealista, sin lugar a reinterpretaciones, de pasmoso y crudo dramatismo y con un ágil movimiento escénico"

Innocence se adentra en un drama actual, en un horror que conmociona y sacude a la sociedad. Saariaho entra, definitivamente, con este estreno en el Olimpo de la composición contemporánea y por la puerta grande, estableciéndose ya desde su estreno como una obra maestra contemporánea. Y lo hace de la mano de la aclamada escritora finlandesa Sofi Oksanen –en su primera incursión operística–, en un libreto conmovedor adaptado a la versión multilingüe por Aleksi Barrière. Simon Stone está al servicio de una brillante partitura y de un magnífico libreto, con una visión hiperrealista, sin lugar a reinterpretaciones, de pasmoso y crudo dramatismo, con un ágil movimiento escénico. El director australiano, reconocido en la escena lírica internacional por la Medea de Salzburgo de 2019, desplegó sus armas cinematográficas para inquietar y conmocionar al espectador.

Musicalmente, la partitura no podría haber caído en mejores manos, las de la directora, también finlandesa, Susanna Mälkki, cómplice absoluta de la intensidad dramático-musical de la ópera, ante una inspirada London Symphony Orchestra. El apartado vocal se dividió entre los personajes declamados y amplificados y los personajes tradicionalmente cantados, entre los cuales destacaron la camarera de Magdalena Kozená –apabullante interpretación y entrega–, Lilian Farahani, como La novia y Sandrine Piau como La suegra. De los personajes declamados, sobresalieron La maestra de Lucy Shelton y la Markéta (hija de La camarera) de Vilma Jää, quien se movió entre el teatro y la música folclórica con gran inteligencia y teatralidad.  * Albert GARRIGA, corresponsal internacional de ÓPERA ACTUAL