Grandioso homenaje de Damiano Michieletto a Jules Massenet

París

06 / 06 / 2024 - Jaume ESTAPÀ - Tiempo de lectura: 3 min

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paris massenet La nueva producción de Damiano Michieletto de 'Don Quichotte' © ONP / Emilie BROUCHON
paris massenet La nueva producción de Damiano Michieletto de 'Don Quichotte' © ONP / Emilie BROUCHON
paris massenet La nueva producción de Damiano Michieletto de 'Don Quichotte' © ONP / Emilie BROUCHON

Opéra national de Paris

Massenet: DON QUICHOTTE

Nueva producción

Gaëlle Arquez, Gàbor Bretz, Étienne Dupuis, Emy Gazeilles, Marine Chagnon, Samy Camps, Nicholas Jones, Young-Woo Kim, Hyunsik Zee, Nicolas Jean-Brianchon, Pierre André, Bastien Darmon, Gabriel Paratian, Joan Payet. Dirección musical: Patrick Fournillier. Dirección de escena: Damiano Michieletto. 5 de junio de 2024.

La sorprendente puesta en escena presentada por la Opéra national de Paris tiene justificación, pero demanda una breve explicación. Don Quichotte (1910) es la última ópera de Jules Massenet, quien, cuando la compuso, ya muy enfermo, él mismo, entre bromas, comentaba su parecido con el héroe de Miguel de Cervantes por su delgadez. Además de la analogía física con el protagonista de la obra, el compositor, se enamoró platónicamente de la cantante Lucy Arbell que debía interpretar el personaje de la Belle Dulcinée, en los estrenos sucesivos en Mónaco y en París aquel mismo año. Inspirándose en este hecho, históricamente probado, Damiano Michieletto (ver entrevista en este enlace) ha querido rememorar los sentimientos de Massenet en el momento de la creación de la ópera. El compositor, solo en su estudio, va imaginando las situaciones y los personajes van surgiendo de distintos lugares e integrándose en la historia.

Salúdese la escenografía de Paolo Fantin y en particular la transformación a vista del público del estudio del compositor en el espacio onírico en el que navega por momentos el hechizado protagonista. El vistoso vestuario del coro, firmado por Agostino Cavalca, sitúa la acción a los años setenta –la película American Graffiti (1973) no anda lejos–, sin que se sepa por qué.

Poco a poco se comprende que el compositor acaba por entrar –reflejado en el propio Quichotte– en el mundo imaginario de los personajes que él está creando. El caballero-compositor puede expresar así la adoración que resiente por su etérea amada, la Belle Dulcinée, –léase Lucy Arbell– personaje inexistente en la obra de Cervantes y, por el contrario, muy real, de hecho una prostituta, en el libreto de Henri Cain. Solo Sancho ayuda de cámara del compositor, aparece como un personaje de la vida real que, como el escudero de la novela, le insta en todo momento a no dejarse llevar por su imaginación y reintegrase al mundo de los humanos. En definitiva, una puesta en escena de altos vuelos pero nada fácil de entender, y aún menos de justificar si no se conocen los sentimientos del compositor al final de sus días.

"Gaëlle Arquez –La belle Dulcinée– sumó al valor de su bella prestación vocal el de una presencia escénica sobresaliente, junto a Gàbor Bretz –Don Quichotte–, barítono de voz contundente y buena dicción francesa"

Apláudase con gran fuerza el french touch (valga el anglicismo) de la dirección de orquesta de Patrick Fournillier, nítida como pocas, celeste como ninguna. Salúdese la transparencia de las cuerdas graves, la sutileza de las maderas, el orden que imperó en el foso durante los momentos sinfónicos y el apoyo musical que prestó a los cantantes durante la representación.

Gaëlle Arquez como la Belle Dulcinée sumó al valor de su prestación vocal una presencia escénica sobresaliente. Junto a Gàbor Bretz como Don Quichotte, barítono de voz contundente y buena dicción francesa, lograron un momento mágico a la hora de la separación de la imposible pareja de amantes. Étienne Dupuis en el rol de Sancho, siempre presente al lado de su señor, emocionó al despedirse de él, y Emy Gazeilles (Pedro), Marine Chagnon (Garcias), Samy Camps (Rodriguez) y Nicholas Jones (Juan) interpretaron con dinamismo el divertido cuarteto, contrapunto del lirismo y de la tragedia vivida por los protagonistas.

Por su parte, NicolasJean Brianchon, Pierre André, Bastien Darmon, Gabriel Paratian Joan Payet, el jefe y los cuatro bandidos, aportaron dinamismo. Completaron el reparto, los dos sirvientes, Young-Woo Kim y Hyunsik Zee. El coro de la casa perfectamente preparado por Ching-Lien Wu aportó con arte y eficacia el complemento armónico deseado por el compositor. * Jaume ESTAPÀ, corresponsal en París de ÓPERA ACTUAL