CRÍTICAS
NACIONAL
Gran debut de Netrebko
Valencia
Palau de Les Arts
Recital de ANNA NETREBKO
Debut en el teatro
Obras de Chaikovsky, Rajmáninov, Rimsky-Kórsakov, Leoncavallo, Moszkowski, Delibes, Chopin, Strauss, Bellini y Prokófiev. Elena Maximova, mezzosoprano. Pavel Nebolsin, piano. 16 de febrero de 2025.
Anna Netrebko debutó, por fin, en el Palau de Les Arts. Era tal la expectación que despertó, que las entradas se vendieron en unas horas; la soprano se presentó con un personalísimo programa de fuerte sabor ruso dividido, por así decirlo, en cuatro cuadros, dos por cada parte del recital. El primero llevaba por título En el bosque y el segundo Al lado del río, en el que se incluyeron páginas de Chaikovsky, Rajmáninov y Rimsky-Kórsakov, junto con otras de Leoncavallo y Delibes. Netrebko desplegó carisma desde el primer momento, aunque la voz resultó algo dura al inicio, pero apenas durante unos minutos. Una vez se adentró en el programa, la voz fue fluyendo flexible, clara y potente, demostrando que se encuentra en un espléndido estado; la belleza única de su timbre de terciopelo colonizó hasta el último rincón de la sala y no faltó su extraordinaria facilidad técnica para el pianísimo en zona aguda, ni la capacidad de proyección para lograr un claro metal dramático.
La segunda parte se dividió en En el palacio y Junto a la ventana, comenzando con «Io son l’umile ancella» culminada con un impresionante pianísimo, para terminar su recorrido palaciego con una impresionante versión de «Es gibt ein Reich» en un magistral equilibrio entre lo dramático y lo lírico. Pero lo más fascinante fue la versatilidad vocal que demostró, pues tras dicha página de Ariadne auf Naxos ofreció una impecable «Oh quante volte» de Capuleti e Montecchi con una nítida línea de canto belcantista. La soprano se movió por el escenario durante todo el concierto con un soberano dominio actuando para interpretar escénicamente las músicas escogidas, todo ello sin excesos ni recurrir a hablar con el público, algo muy de moda últimamente.
Para este recital la cantante buscó la compañía de la mezzo Elena Maximova, una vieja conocida de Les Arts: en 2010 se alternó con Elina Garanca en la Carmen dirigida por Mehta y ahora volvía para acompañar a Netrebko en el dúo de Lakmé de Delibes y de Guerra y Paz de Prokófiev; ambas demostraron complicidad y química vocal. Es una pena que una parte del público, tan imprudente como ignorante, interrumpiese en repetidas ocasiones el dúo de Lakmé con aplausos a destiempo.
Pavel Nebolsin al piano demostró versatilidad y precisión, destacando especialmente en la claridad conseguida en la búsqueda de colores en las diferentes piezas. La sala despidió a los artistas en pie y, pese a ello, solo ofrecieron un bis: una heterodoxa versión de «Non ti scordar di me» interpretada a dúo y con una improvisación jazzística o rockera entre la primera y segunda estrofa. * César RUS, corresponsal en Valencia de ÓPERA ACTUAL
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