CRÍTICAS
NACIONAL
Gira de despedida de Daniel Harding con la Sinfónica de la Radio Sueca
Barcelona
Palau de la Música Catalana
Mahler: SINFONÍA Nº 2, 'RESURRECCIÓN'
Johanna Wallroth, soprano. Avery Amareau, mezzosoprano. Orfeò Català. Orquesta Sinfónica de la Radio Sueca. Dirección: Daniel Harding. Ciclo Palau 100. 26 de mayo de 2025.
El Palau de la Música Catalana fue la primera parada de la gira de la Orquesta Sinfónica de la Radio Sueca y su director titular, el británico Daniel Harding, que está ofreciendo en España, un periplo que tendrá paradas en el Auditori de Girona (27 de mayo), el Auditorio Nacional de Madrid (28 de mayo) y que finalizará en el ADDA de Alicante (29 de mayo). La orquesta sueca ha preparado dos grandes programas centrados en Mahler, el primero con la Sinfonía Nº. 2, en Do menor, Resurrección y el segundo con La canción de la tierra acompañada del Preludio y final de Tristán e Isolda de Wagner y una obra de la compositora francesa Betsy Jolas.
En el Palau barcelonés se pudo escuchar el primer programa, en el penúltimo concierto del ciclo Palau 100, la contundente Sinfonía Resurrección de Mahler, una obra maestra de 90 minutos que Daniel Harding diseccionó a conciencia, obteniendo con cada tema, repetición y desarrollo una espectacular lectura de una obra monumental y de gran espiritualidad que se vio perfectamente ejecutada por la formación sueca. Merece la pena destacar la exquisita aportación de la solista de la flauta travesera, la excelencia del sonido de los metales (también en los conjuntos internos) y unas cuerdas algo áridas pero manejadas con gran eficacia, especialmente los primeros violines y unos contrabajos de gran preeminencia musical. No desmerecieron unos vientos eficaces en todo momento y una percusión de impactante sonoridad en una obra en la cual los pasajes en forte impresionan especialmente en una sala del tamaño y con la excelente acústica del Palau, máxime cuando se trata de formaciones tan amplias, cercana al centenar de músicos y un coro tan numeroso, que estuvo ubicado en las alturas junto al órgano y en los palcos laterales del segundo piso.
La interpretación de los cinco movimientos se ofreció con una mínima pausa entre los dos primeros, sin espacio para las toses y la relajación del público y los músicos, que fue avanzando con excelencia y detalle gracias a la detallista y excepcional dirección del maestro británico hasta la aparición de los solistas vocales. Excelente la mezzosoprano, de voz amplia y vigorosa de Avery Amereau y la soprano de bello y consolidado timbre de Johanna Wallroth, antes de fundirse con un Orfeó Català que sonó etéreo, conjuntado y muy solvente en una obra de gran espiritualidad y fuerza dramática que nos enfrenta a la muerte y la vida eterna. Una formación coral catalana que participó en Suecia en este mismo programa y que en Barcelona demostró ante su público el excelente estado de forma de la formación dirigida por Pablo Larraz. * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL
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