Festejo por todo lo alto con ‘Boris Godunov’

Toulouse

27 / 11 / 2023 - Jaume ESTAPÀ - Tiempo de lectura: 3 min

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boris toulouse La producción de Olivier Py de 'Boris Godunov' en Toulouse © Opéra du Capitole / Marco MAGLIOCCA
boris toulouse La producción de Olivier Py de 'Boris Godunov' en Toulouse © Opéra du Capitole / Marco MAGLIOCCA
boris toulouse Airam Hernández, en su debut como Grigori © Opéra du Capitole / Marco MAGLIOCCA

Opéra du Capitole

Moussorgski. BORIS GODOUNOV

Nueva producción

Alexander Roslavets, Mikhail Timoschenko, Roberto Scandiuzzi, Airam Hernández, Victoria Bunel, Lila Dufy, Svetlana Lifar, Marius Brenciu, Yuri Kissin, Fabien Hyron, Sarah Laulan, Kristofer Lundin, Sulkhan Jaiani, Barnaby Rea, Hun Kim. Orquesta, Coros y Maîtrise de la Opéra national du Capitole. Dirección musical: Andris Poga. Dirección de escena: Olivier Py. Théâtre du Capitole, 24 de noviembre de 2023.

La Ópera nacional del Capitole tolosano logró un triunfo fuera de lo ordinario con Boris Godounov en la versión de 1869. Más breve que las que le sucedieron, esta se centra en la relación entre el gobernante y su pueblo. El zar Boris es déspota, sí, pero también un hombre atormentado por sus dudas, sus penas y por el temor de haber alcanzado ilegalmente el poder. Olivier Py quiso que el público entendiera con precisión el lugar y también lo que estaba sucediendo en la mente del dictador y su puesta en escena habló de Rusia a través del vestuario diseñado por él mismo, no sin cierta imaginación, y de la escenografía firmada por Pierre-André Weitz y con la iluminación de Bertrand Killy. Se utilizaron elementos desplazables que dieron fe del oro de la corte, transformado la escena con rígidas rejas carcelarias o con edificios estalinianos grises y tristes. Se le añadieron ciertos elementos —la bailarina, las imágenes de Stalin y de Putin— referentes al país en tiempos más recientes y se incluyeron de forma subliminal objetos y personajes de otras versiones, como la bandera de Polonia, Marina, Ronconi… Finalmente, Py escenificó el relato de Pimen, sin duda por temor al cansancio del público.

Desde el podio, el director lituano Andri Poga cogió al vuelo las opciones del regista y, a su vez, brindó de la partitura una lectura tradicional, vale decir, sacando a relucir con alegría o tristeza también temas populares rusos en alternancia con las intervenciones palaciegas más hieráticas. Todo ello sin ostentaciones, dando a los solistas y a los coros toda posibilidad de expresarse.

"Alexander Roslavets vistió los hábitos del atormentado dictador con prudencia y sabiduría"

¿Qué decir de las voces, cómo calificar los coros, sino que fueron excelentes, y no menos, en todo momento? Todos cantaban sus papeles por vez primera. Alexander Roslavets vistió los hábitos del atormentado dictador con prudencia y sabiduría; a la gran calidad de su voz —timbre, fraseo, tempi— añadió el gesto —vencedor, humillado, angustiado—, con simplicidad, sin pathos. Kristofer Lundin interpretó al Inocente con convicción vocal —fuerza, plasticidad, emisión noble— y una gran ciencia dramática. La voz de Sulkhan Jaiani —Nikititch— es contundente, grave; se mostró seguro e impresionó. Marius Brenciu fue un Chouiski de voz aterciopelada, como correspondía al falso amigo del zar, en esta versión algo menos traidor a su señor; Mikhail Timoschenko brilló en su interpretación de Andrei; Roberto Scandiuzzi afrontó con aplomo el difícil papel de Pimen, el viejo monje que trajo al Kremlin la noticia de la sublevación de Grigori, interpretado por el tenor español Airam Hernández, que regresó al Capitole esta vez para debutar con éxito al impostor y que en este papel defendió con saña su causa contra el zar. Yuri Kissin, el monje pordiosero Varlaam, aportó el contrapunto cómico de la velada y Fabien Hyron, fue su compinche Varlaam. Completaron el reparto masculino Barnaby Rea como Mitioukha y Hun Kim, como un Boyardo.

Aunque de mucha menor cuantía sobre el papel, también las voces femeninas contribuyeron con eficacia al éxito de la noche. Cítense Sarah Laulan, la casquivana Hostelera; Victoria Bunel y Lila Dufy, que fueron Fiodor y Xenia, los infortunados hijos de Boris; y a Svetlana Lifar, la Nodriza, que no pudo contarles a los chicos un cuento en esta versión de la ópera.  Felicítese la realización escénica y vocal de los miembros del coro —dirigidos por Gabriel Bourgoin— que dio un sabio vis à vis a las exigencias del zar.  * Jaume ESTAPÀ, corresponsal en Francia de ÓPERA ACTUAL