Falstaff desdoblado por dos grandes artistas

Niza

11 / 04 / 2023 - Jaume ESTAPÀ - Tiempo de lectura: 3 min

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Fasltaff Nice Una escena de 'Falstaff' en Niza © Opéra Nice
Fasltaff Nice Una escena de 'Falstaff' en Niza © Opéra Nice
Fasltaff Nice Una escena de 'Falstaff' en Niza © Opéra Nice

Opéra de Nice

Verdi: FALSTAFF

Nueva producción

Roberto de Candia (Nicola Alaimo), Massimo Cavaletti, Davide Giusti, Alexandra Marcellier, Kamelia Kader, Rocío Pérez, Marina Ogil, Thomas Morris, Vincent Ordonneau, Patrick Bolleire. Dirección musical: Daniele Callegari. Dirección de escena: Daniel Benoin. 6 de abril 2023.

Situar la acción de este nuevo Falstaff en la época actual supuso para los escenógrafos —Christophe Pitoiset y Daniel Benoin— fijar el hábitat del noble (e innoble) personaje en una periferia miserable –droga, robo, alcohol y prostitución explícitos en el escenario— bien separada del limpio, banal y adocenado lugar de residencia de la familia Ford y sus amigos. Dado la considerable distancia física hoy entre unos y otros —no era así en la época de Shakespeare— era poco probable que unos y otros se pudiesen conocer. Cubrió el espacio un video excepcional en forma de travelling cinematográfico —obra de Paulo Correia— muy interesante, de espléndida factura. Apláudanse igualmente las escenografías de uno y otro lugar que concretizaron a la perfección el marco general en el que se desarrolló la acción.  El vestuario –de Nathalie BérarBenoin— fijó a la perfección los ambientes en los que vivían los pordioseros y los pequeño-burgueses en aquel lugar. La modernidad de los ambientes creados por el director de escena Daniel Benoin fue de par con la música y el canto verdianos que, en honor a la verdad, poco o nada representan la época shakespeariana de la acción original.

"Nicola Alaimo, liberado de las exigencias dramáticas, ofreció una versión magistral —emisión, expresión, timbre,…— del aquí pordiosero y marginal protagonista"

Abrió la noche Bertrand Rossi, director del teatro, con una mala-buena noticia: Roberto de Candia —Falstaff—, víctima de una traqueítis, no podía cantar. El barítono actuaría en el escenario y Nicola Alaimo cantaría desde un lado del escenario: el resultado fue impresionante porque la coordinación el público tuvo en todo momento la impresión de que De Candia cantaba verdaderamente. Ello supuso además un trabajo particular, incómodo, por parte de Daniele Callegari, que tenía que ocuparse del cantante a un lado del escenario y no del actor, mucho más visible. Por lo demás, el maestro dirigió con ciencia y arte, dejando entrever como por milagro que aunque distinta de todas las demás salidas de su cuño, la música de Falstaff seguía siendo música de Verdi.

Nicola Alaimo, liberado de las exigencias dramáticas, ofreció una versión magistral —emisión, expresión, timbre— del aquí pordiosero y marginal protagonista. Brillaron a su lado las voces masculinas y en particular la de Davide Giusti —Fenton—, que cálida, de bello timbre viril, y sin afectación. Asimismo, destacó la de Massimo Cavaletti como Ford: potente, justa, aunque un tanto mandona. No les fueron a la zaga las de Vincent Ordonneau —Bardolfo— y Patrick Bolleire —Pistola—, los dos mentirosos secuaces de Sir John. Thomas Morris fue Caïus, el doctor, a un buen nivel.

Destacó entre las voces femeninas la de la soprano española Rocío Pérez —Nannetta— por la fineza, la elegancia y la facilidad aparente de su elocución. Alexandra Marcellier, aun con una emisión un tanto ligera, convenció en el papel de Alice Ford. Mariana Ogli fue una Meg Page muy a tono a pesar de la brevedad de su papel. Y Kamelia Kader no olvidó en su canto y en su actuación también la tenaz socarronería a penas disimulada de la incisiva Mrs. Quickly.  * Jaume ESTAPÀ, corresponsal en Francia de ÓPERA ACTUAL