Éxito de Nadine Sierra y Javier Camarena en la 'Lucia de Lammermoor' del Liceu

Barcelona

17 / 07 / 2021 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 4 min

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Nadine Sierra Lucia de Lammermoor Liceu Barcelona La soprano Nadine Sierra en su debut en el Liceu de Barcelona como Lucia de Lammermoor © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL
Nadine Sierra y Javier Camarena en la Lucia de Lammermoor Liceu Barcelona Nadine Sierra y Javier Camarena en la 'Lucia de Lammermoor' del Liceu de Barcelona © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL
Nadine Sierra Lucia de Lammermoor Liceu Barcelona Saludos finales en la producción de 'Lucia de Lammermoor' del Liceu de Barcelona © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL

Gran Teatre del Liceu

Donizetti: Lucia de Lammermoor

Debut de Nadine Sierra en el Liceu

Nadine Sierra, Javier Camarena, Alfredo Daza, Emmanuel Faraldo, Mirco Palazzi, Anna Gomà, Moisés Marín. Orquestra Simfònica y Cor del Gran Teatre del Liceu. Dirección de escena: Barbara Wysocka. Dirección musical: Giacomo Sagripanti.  16 de julio de 2021.

El Gran Teatre del Liceu presentaba esta propuesta escénica, bastante oscura y repetitiva, de la gran ópera de Donizetti Lucia de lammermoor. Una propuesta en las que todas las escenas se sucedieron en el mismo espacio, un gran caserón medio abandonado que hace las veces del castillo de Ravenswood, ahora en manos de los Ashton. Todo ello trasladado a la era Kennedy estadounidense con un vestuario de gran nivel de los años cincuenta, en una propuesta escénica ideada por la directora de escena polaca Barbara Wysocka que se había estrenado en la Ópera de Múnich. Lo mejor, la caracterización de los jóvenes protagonistas que se han trasformado desde la Escocia del siglo XVI al mito estadounidense de James Dean, incluyendo un accidente de coche de Edgardo en el último acto. Así como la propuesta escénica no funciona del todo, sí que tiene ciertos momentos de interés la dirección de escena, especialmente en la entrada de Edgardo armado en la boda de Lucia y Arturo y muy especialmente en la escena de la locura de la protagonista con una pistola en la mano y amenazando a los invitados. Una propuesta escénica apoyada en una exquisita iluminación a cargo de Benedik Zehm y realzada por un muy destacado vestuario de Julia Kornacka, especialmente vistoso en el caso de la protagonista.

 

© Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL

La soprano Nadine Sierra en la escena de la locura que canta con la pistola en mano y amenazando a los invitados a la boda

Los dos triunfadores de la velada fueron, sin duda alguna, los jóvenes intérpretes de la pareja protagonista. La soprano estadounidense, de progenitores de origen puertorriqueño y portugués, Nadine Sierra, quien fue toda una revelación en su debut oficial en el Gran Teatre del Liceu. Se trata de una artista muy juvenil y de gran presencia escénica,  realzada por el destacado vestuario. Una soprano ya con carrera internacional que deslumbró con su emisión cristalina, cuidado fraseo y agudos y sobreagudos de exquisita factura, capaz de emitir un hilo de voz perfecto o unos trinos de gran excelencia musical. Todo ello con una voz de gran belleza y perfecta emisión que recorrió todos los rincones del coliseo barcelonés. Un gran éxito especialmente recompensado con numerosos aplausos y bravos en la escena de la locura del tercer acto y al final de la velada. A su lado el siempre carismático tenor mexicano Javier Camarena que asumía de nuevo el rol de Edgardo y destacaba como uno de los tenores ligeros, que ya está cambiando su voz hacia un repertorio más lírico, que mejor está asumiendo un papel tan complicado como este. Destacó por su facilidad para el registro agudo pero demostrando que su voz y emisión puede ser también suficientemente emotiva y viril para roles como este. Lo mejor de la velada fueron sus dúos con la soprano y el temperamento y la emotividad expuestas en el aria «Tombe degli avi miei…Fra poco» del tercer acto. Un artista muy querido por el público español que fue también ovacionado al final de la función.

Merece la pena alabar la labor de Giacomo Sagripanti con una lectura musical intensa y muy dramática y la cuidada respuesta de la Orquestra y Cor del Liceu, éste último dirigido por última vez por Conxita García, que pasa a ser adjunta a la dirección musical del Liceu y dando paso a Pablo Assante como nuevo director del coro. Del resto del reparto merece mencionarse la destacada labor del bajo Mirco Palazzi como un sólido Raimondo, el debut en el Liceu del interesante barítono mexicano Alfredo Daza, de voz potente y expresiva pero una línea de canto algo irregular y la muy correcta mezzosoprano Anna Gomà como una elegante Alisa. También destacó el tenor argentino Emmanuel Faraldo a pesar de un instrumento un punto pequeña y nasal como Arturo. * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL