Estreno sardo de la 'Gloria' de Cilea

Cagliari

13 / 02 / 2023 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 4 min

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gloria-liricocagliari-operaactual Una escena de la nueva producción de 'Gloria' en Cagliari © Teatro Lirico di Cagliari / Priamo TOLU

Teatro Lirico di Cagliari

Cilea: GLORIA

Nueva producción

Ramaz Chikviladze / Mattia Denti, Anastasia Bartoli / Valentina Boi, Franco Vassallo / Ivan Inverardi, Carlo Ventre / Denis Pivnitsky, Alessandro Abis, Elena Schirru, Alessandro Frabotta. Dirección de escena: Antonio Albanese. Dirección musical: Francesco Cilluffo. 10 y 11 de febrero de 2023.

La hoy olvidada ópera en tres actos de Francesco Cilea Gloria, sobre libreto de Arturo Colautti revisado por Ettore Moschino, inauguró la temporada de la capital sarda y con ella volvió a las tablas tras 26 años de silencio. En 1997 se representó en el Festival de San Gimignano, en Toscana, protagonizada por Fiorenza Cedolins y Alberto Cupido. Última opera del compositor cuya fortuna se debe a la popular Adriana Lecouvreur, Gloria se estrenó en el Teatro alla Scala el 15 de abril de 1907 con escaso éxito, pese que a la dirigió Toscanini y de disponer de un reparto mítico formado por Solomea Krusheniski, Giovanni Zenatello y Pasquale Amato. Tras dos funciones fue retirada del cartel. Sin embargo, Cilea la fue modificando a lo largo de más de 20 años y por fin obtuvo cierto éxito en 1932, en Nápoles. También se representó en la Ópera de Roma en 1938, con Beniamino Gigli y Maria Caniglia como protagonistas; y luego, el silencio, interrumpido en 1969 con la primera ejecución radiofónica de la RAI de Turín dirigiendo Francesco Previtali.

En esta ópera Cilea se apartó del verismo intentando recorridos nuevos en la ópera italiana: en Gloria es evidente la influencia wagneriana, el uso de motivos conductores y también la influencia francesa de Massenet y Debussy. El libreto es una adaptación del drama de Sardou La Heine (El odio), una desdichada historia de amor entre dos jóvenes pertenecientes a bandos políticos opuestos, Guelfos y Ghibelinos, muy similar al de la shakespeariana tragedia de Romeo y Julieta. Gloria es raptada por Lionetto al que ama, pero está combatida entre el deber filial y la pasión amorosa. El hermano de ella, Bardo (el barítono), el día de la boda hiere mortalmente a Lionetto y Gloria se suicida utilizando el mismo puñal. La música es exquisitamente melódica, concebida con elegancia, finura y sabiduría, cualidades que Cilea supo exponer no solo en Adriana, sino también en su poco representada Arlesiana.

"Anastasia Bartoli es una artista entregada, magnifica en la parte escénica, se ha impuesto por la voz impresionante, generosa por calidad, extensión y riqueza de harmónicos"

La nueva producción lleva la firma del conocido director de películas y actor Francesco Albanese y de su equipo, con escenografía de Leila Fteita, vestuario de Carola Fenocchio e iluminación de Andrea Ledda. Una estructura prácticamente fija de gradas a la que se suma una reconstrucción fantasiosa y monocromática del folklore sardo ha permitido cierta fluidez en el ritmo, si bien con el coro estético y con movimientos muy limitados de los protagonistas.

El público decretó un éxito rotundo a la componente musical. Excelente la orquesta y el coro del Teatro Lirico, este último muy bien preparado por Giovanni Andreolli. Francesco Cilluffo, desde el podio, fue toda una garantía de profesionalidad, exactitud y pulcritud en la dirección, logrando encandilar con esta partitura ecléctica y compleja, en la que se alternan momentos llenos de ternura en el canto de la protagonista, con otros heroicos y apasionados a cargo del tenor. Las arias y los dúos fluyen sin interrupción en una unidad musical de gran inspiración.

En estas dos funciones se pudo disfrutar de un doble reparto: la noche del estreno se lucieron el bajo Ramaz Chikviladze, mientras que el día anterior se pudo escuchar el optimo bajo de Piacenza Mattia Denti en el mismo rol. Bardo, el hermano vengador, tuvo grandes intérpretes en el barítono Franco Vassallo, de timbre brillante y gran presencia escénica y en el no menos adecuado Ivan Inverardi, de voz potente y sonora. La parte de Lionetto tuvo la suerte de contar con dos tenores de gran nivel: el uruguayo Carlos Ventre, de voz perfectamente emitida, temperamental en el fraseo y poderoso en una tesitura altísima y tensa, y el joven de Ucrania Denys Pivnitskyi con voz más lirica, pero enfocada y segurísimo en el agudo. Completaban muy correctamente el reparto el bajo Alessandro Abis (Obispo), la soprano Elena Schirru (Senese) y el barítono Alessandro Frabotta (Pregonero).

Como Gloria debutaban Valentina Boy, exquisita soprano lírica que resolvió muy bien el personaje en el segundo reparto, y la soprano Anastasia Bartoli, hija de arte, ya que su madre es Cecilia Gasdia: escucharla ha sido una sorpresa, demostrando ser una artista entregada, magnífica en la parte escénica, que se impuso con una voz impresionante, generosa por calidad, extensión y riqueza de armónicos.

Cilea antes de morir envió a Maria Callas la partitura de Gloria esperando que la interpretara, lo que desgraciadamente nunca se logró. Es mucha fantasía, por supuesto, pero quizá la nueva Bartoli permite soñar con esta interpretación.  * Andrea MERLI, corresponsal en Italia de ÓPERA ACTUAL