Estrasburgo: Francia se rinde a la heroína de Ginastera

17 / 03 / 2019 - Francisco J. CABRERA - Tiempo de lectura: 3 min

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La ONR subió por primera vez a un escenario francés la ópera de Ginestera © Opéra National du Rhin / Klara BECK
© Opéra National du Rhin / Klara BECK
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Opéra National du Rhin

Alberto Ginastera: BEATRICE CENCI

Nueva producción. Estreno en Francia. Festival Arsmondo 2019

Leticia de Altamirano, Ezgi Kutlu, Josy Santos, Gezim Myshketa, Xavier Moreno, Igor Mostovoi, Dionysos Idis, Pierre Siegwalt, Thomas Coux. Dirección: Marko Letonja. Dirección de escena: Mariano Pensotti. 17 de marzo de 2019.

La temporada pasada, la Opéra Nationa du Rhin ponía en marcha la primera edición de Arsmondo, un festival multidisciplinar cuyo objetivo es presentar a artistas y obras de culturas extranjeras. Para su primera edición, Japón fue el país invitado y este curso el honor recayó en Argentina y, desde un punto puramente operístico, en Alberto Ginastera y su ópera Beatrice Cenci, estrenada en 1971 pero que nunca se había subido a un escenario francés hasta ahora.

La historia en la que se basa la obra es bien conocida y prueba entre otras cosas que el movimiento #MeToo comenzó mucho antes que hace unos años en Hollywood y Cannes.  Beatrice Cenci, joven noble italiana, fue decapitada por orden del Papa en 1599 por haber organizado el asesinato de su padre, el cual la había violado y torturado. Tras su ejecución, Beatrice se convirtió en un símbolo de la emancipación de la mujer inspirando a pintores y escritores a lo largo de los siglos. De hecho, Stendhal y Shelley inspiraron el libreto coescrito por el propio compositor y por William Shand, sin que por desgracia su calidad llegara a la altura de sus inspiradores. En cuanto a la parte musical, la escritura orquestal, expresionista y espectacular por momentos, dejó poco espacio para el lirismo –comprensible teniendo en cuenta el tema de la obra–, y fue mal servida además por una escritura vocal de tesitura muy exigente pero parca de originalidad.

Marko Letonja dirigió la partitura con más atención al brillo orquestal que al equilibrio foso-escena, con lo que los cantantes, ya maltratados por la inclemente escritura vocal de Ginastera, sufrieron de lo lindo para hacerse oír a través de la marabunta orquestal propuesta por el director esloveno. De entre ellos cabría destacar a la protagonista, Leticia de Altamirano, excelente en lo vocal y convincente en lo escénico. El tenor español Xavier Moreno se las tuvo que ver con la montaña rusa que comporta su papel (Orsino), saliendo triunfador del envite. El resto de cantantes estuvo en su lugar, pese a las dificultades de alguno de ellos con el idioma español del libreto.

El director de escena porteño Mariano Pensotti debutó en el mundo de la ópera con una producción setentera en la cual lo más destacable resultó ser una gran estatua que cabe suponer que representaba a Beatrice, hecha añicos tras la violación paterna.