Cabaret Weill: un esfuerzo a medias

Palma de Mallorca

26 / 04 / 2021 - Pere BUJOSA - Tiempo de lectura: 2.5 min

Print Friendly, PDF & Email
Weill Palma Los cuatro protagonistas y director en esta versión semi-escenificada de la ópera © Teatre Principal / Elena ROTGER
Weill Palma Natalia Salom, frente al director Francisco Valero-Terribas © Teatre Principal / Elena ROTGER

Teatre Principal

Weill: LA ÓPERA DE LOS TRES CENTAVOS

Selecciones. Versión semiescenificada

Natalia Salom, Maia Planas, Tomeu Bibiloni, Pablo López, Miquel Àngel Torrens. Dirección: Francisco Valero-Terribas. 23 de abril de 2021.

En medio de todo lo raro a que obliga la situación actual y después de la cancelación de la que tenía que ser la primera ópera de la temporada –L’elisir d’amore–, este espectáculo monográfico sobre Kurt Weill se ha convertido en el primer gran evento lírico de 2021 del Teatre Principal. Pese a que no tenía entidad suficiente como para formar parte de la temporada de ópera, la calidad de la propuesta, titulada Cabaret Weill, fue elevada. La sesión se conformó con el Concierto para violín y orquesta de viento, Op.12 y, en la segunda parte, se interpretaron selecciones de La ópera de los tres centavos. La excepcional aportación del violinista Jesús Reina, secundado magníficamente por la formación Simfovents y la dirección justamente enérgica de Francisco Valero-Terribas, dieron a conocer este Concierto para violín, una obra ciertamente nada fácil al oído pero sin duda primordial en la música del siglo XX.

"Las sopranos Natalia Salom, Maia Planas y los barítonos Tomeu Bibiloni y Pablo López que con una mínima semi-escenificación y con lo mejor de su experiencia operística desarrollaron un buen espectáculo de notable nivel"

La segunda parte fue ocupada por una reducida versión de la ópera de Weill, que dejó fuera números fundamentales, tanto por su significado en la obra como por su popularidad, tales como la sugerente y brutal «Balada de la esclavitud sexual» o la intrigante, por su tremenda ironía, «Balada de la buena vida«. Es evidente que una obra como esta, cuando es encargada a buenas voces operísticas, coge una dimensión diferente, y este fue el caso con los cuatro protagonistas, las sopranos Natalia Salom y Maia Planas y los barítonos Tomeu Bibiloni y Pablo López, quienes, con una mínima semiescenificación y con lo mejor de su experiencia operística, desarrollaron un espectáculo de notable nivel. En todo caso, y a pesar de que el público disfrutó de la profesionalidad y del buen hacer de los intérpretes, no pudo proyectarse adecuadamente no siquiera una idea de la carga de cinismo y de crítica social que destila el libreto de Bertold Brecht con la evocadora música de Weill, incluso teniendo en cuenta las explicaciones del narrador.

Ante los buenos resultados artísticos de este programa, los responsables de la temporada lírica del coliseo mallorquín no lo deberían tener complicado para incluir obras líricas más atrevidas, especialmente del siglo XX, con el objetivo de ampliar paulatinamente el repertorio.