‘Ermione’ cerró el círculo rossiniano

Bad Wildbad

26 / 07 / 2022 - Aleix PALAU - Tiempo de lectura: 3 min

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ermioni-badwildbad-operaactual-2.jpg Una escena de 'Ermione' en el Festival Rossini in Wildbad © Rossini in Wildbad / Patrick PFEIFFER
ermioni-badwildbad-operaactual-2.jpg Una escena de 'Ermione' en el Festival Rossini in Wildbad © Rossini in Wildbad / Patrick PFEIFFER
ermioni-badwildbad-operaactual-2.jpg Una escena de 'Ermione' en el Festival Rossini in Wildbad © Rossini in Wildbad / Patrick PFEIFFER

Festival Rossini in Wildbad

Rossini: ERIMONE

Serena Farnocchia, Aurora Faggioli, Moisés Marín, Patrick Kabongo, Chuan Wang, Jusung Gabriel Park, Marianna Poltorak, Katarzyna Guran, Bartosz Jankowski. Dirección musical: Antonino Fogliano. Dirección de escena: Jochen Schönleber. 23 de julio de 2022.

El Festival Rossini in Wildbad presentó en esta edición Ermione, un título que, junto a Adina y Armida ha completado la interpretación de todas las óperas del compositor italiano en esta meca alemana del bel canto. El proyecto culmina también la grabación de la integral lírica de Rossini, que el festival ha realizado junto al sello Naxos.

Ermione fue estrenada el 27 de marzo de 1819 en el Teatro San Carlo de Nápoles, cuando Rossini llevaba cuatro años como director artístico del coliseo y para el que compuso once óperas, algunas de ellas tan conocidas como Otello o La donna del lago. Sin embargo, y pese a la gran fama que tenía, este título pasó desapercibido y eso que para su estreno contó nada menos que con Isabella Colbran como protagonista. Tanto es así que solo se hicieron cuatro representaciones hasta su recuperación, en formato de concierto, en Siena y, sobre todo, en el Rossini Opera Festival de 1987, cuando se representó con un cartel encabezado por Montserrat Caballé, Marilyn Horne, Chris Merritt y Rockwell Blake.

Escuchando la ópera –sin duda una de las creaciones más fascinantes de Rossini–, cuesta entender cómo no tuvo ninguna continuidad y se olvidó con tanta rapidez. De hecho, el musicólogo e historiador estadounidense Philip Gossett, decía que ésta era una de las mejores óperas de ese siglo e, incluso, el propio Rossini escribió, ya viejo, que Ermione era su “pequeña Guillaume Tell en italiano, y no verá la luz del día hasta después de mi muerte”. Y ciertamente así ha sido, por suerte.

"Marín, que debutaba con el papel de Pirro, exhibió un amplio conocimiento del papel y una aproximación espléndida a la textura rossiniana"

Se trata de una partitura de fuego y pasión, en la que Rossini lleva al extremo a los cantantes y donde la orquesta y el coro juegan un papel primordial. Antonino Fogliani sacó un sonido brillante de la Filarmónica de Cracovia, que mantuvo la intensidad y frenesí de la ópera desde el inicio. El Coro de la Filarmónica de Cracovia se reveló como uno de los grandes aciertos de esta edición, con una homogeneidad de sonido y una ductilidad que ya gustaría a muchos grandes coros de ópera. La producción de Jochen Schönleber, director del festival, ambientaba la ópera en un espacio y un tiempo indefinido, dejando toda la acción y atención en manos de los cantantes.

Serena Farnocchia abordó el complejo rol de Ermione tras su exitosa Elisabetta (de Elisabetta, Regina d’Inghilterra) del año pasado; la soprano italiana se siente cómoda en los papeles escritos para la Colbran y así lo demostró con una vocalidad carnosa y una interpretación que llevó a su Ermione del porte regio al desgarro más humano, como se pudo ver en la gran escena del segundo acto.  El tenor granadino Moisés Marín debutaba con el papel de Pirro, un auténtico tour de force que exige una extensión vocal larga y sonora en cada registro, quien exhibió un amplio conocimiento del personaje en una aproximación espléndida a la textura rossiniana. Emocionó y mostró su versatilidad en la épica escena “Balena in man”. Oreste fue el tenor congoleño Patrick Kabongo, de voz aterciopelada y voz dotada, con centro corpulento y agudos vigorosos. La mezzosoprano Laura Faggioli, de voz poderosa, y oscura, fue una destacada Andromaca.

Mención especial para el Pilade del tenor Chuan Wang y el Fenicio de Jusung Gabriel Park, además de la portentosa Cleone de Marianna Poltorak. Completaron el reparto Katarzyna Guran como Cefisa y Bartosz Jankowski como Attalo.  * Aleix PALAU, crítico de ÓPERA ACTUAL