En los márgenes del repertorio

Barcelona

24 / 07 / 2021 - Marcelo CERVELLÓ - Tiempo de lectura: 3 min

Print Friendly, PDF & Email
my fair lady liceu / operaactual.com Una escena de la propuesta tímidamente escenificada © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL
my fair lady liceu / operaactual.com Peter Polycarpou como Alfred © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL
my fair lady liceu / operaactual.com Ellie Laugharne, protagonista del 'musical' © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL

Gran Teatre del Liceu

Loewe: MY FAIR LADY

Versión semiescenificada

Ellie Laugharne, Steven Pacey, Peter Polycarpou, Richard Suart, Nadim Naaman, Susie Blake. Dirección musical: Alfonso Casado Trigo. Propuesta escénica: Guy Unsworth. 22 de julio de 2021.

Programar una temporada de ópera nunca ha sido una tarea fácil. Si ahora los teatros, especialmente aquellos que funcionan en lo que se ha dado en llamar «régimen de stagione» tratan de aparentar que se hace algo nuevo hilvanando el fil rouge de una idea común como si de un festival se tratara o insistiendo en la creación contemporánea, cosa que se ha hecho siempre cuando el público realmente lo pedía, no se puede cerrar la puerta al pasado o a las experiencias singulares. Es esta última opción la que da sentido a la llegada al Liceu de una comedia musical como My Fair Lady o a las recientes expediciones al mundo de la opereta (Die lustige Witwe, Candide), aunque en este sentido no deja de llamar la atención el hecho de que la zarzuela o el género español afín –Doña Francisquita aparte– no parezca gozar de la misma consideración, y que compositores como Penella, Usandizaga, Chapí, Guridi o Arrieta (con o sin bicentenario) estén esperando turno. En estos márgenes del repertorio es donde, en definitiva, hay que situar este musical que se presenta ahora en las últimas boqueadas del curso liceísta en en una versión gestualizada –llamarla semiescenificada sería decir mucho a pesar de las sillas– en la propuesta de Guy Unsworth.

"Ellie Laugharne fue una Eliza Doolittle de voz límpida  y bien asentada que subrayó las características de la parte sin forzar los efectos y que bordó un 'I Could Have Danced All Night'"

My Fair Lady tiene una letra ingeniosa, con sus alusiones a las desigualdades sociales y al deterioro del inglés con el especial protagonismo del continente americano, y una música vivaz y directa, siendo su único inconveniente en una sala grande como la del Liceu el de la comunicación con el público. La dificultad fue superada en esta ocasión gracias al sobretitulado y un sound enhancing tan discreto como eficaz. La orquesta del teatro, de un grosor ocasionalmente excesivo pero de buen sonido en general, y un coro excelente en la que sería su última actuación a las órdenes de Conxita García, obedecieron con encomiable puntualidad las indicaciones de un atildado Alfonso Casado Trigo.

Ellie Laugharne fue una Eliza Doolittle de voz límpida  y bien asentada que subrayó las características de la parte sin forzar los efectos y que bordó un «I Could Have Danced All Night» festejadísimo por el publico. Steven Pacey fue un experto Profesor Higgins tanto en el bien acentuado crooning vocal como en el texto hablado, y no hubo reproche posible para el resto del conjuntado reparto, con un Nadim Naaman que cantó con elocuente lirismo su «On Tthe Street Where You Live», un explosivo Peter Polycarpou en las dos intervenciones solistas a su cargo, Susie Blake en sus distintos papeles y ese Richard Suart que aquí tiene poco que cantar pero que demostró hallarse con la misma consistencia vocal que derrochara en la sesión dedicada a Gilbert y Sullivan en el Foyer en 2007.

Grandes y merecidos aplausos para todos y una buena despedida para una temporada que, después de todo, ha resultado menos catastrófica de lo que cabía esperar a causa de la pandemia.  * Marcelo CERVELLÓ, corresponsal en Barcelona de ÓPERA ACTUAL