El vuelo de la mariposa

Bilbao

31 / 05 / 2022 - Nora FRANCO MADARIAGA - Tiempo de lectura: 3 min

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abao-bilbao-opera-operaactual-madamabutterfly-1.jpg Maria Agresta como Cio-Cio-San © ABAO Bilbao Opera / Enrique MORENO ESQUIBEL
abao-bilbao-opera-operaactual-madamabutterfly-1.jpg Agresta como Cio-Cio San junto a Sergio Escobar como Pinkerton y Carmen Artaza como Suzuki © ABAO Bilbao Opera / Enrique MORENO ESQUIBEL
abao-bilbao-opera-operaactual-madamabutterfly-1.jpg Una escena del montaje de Stefano Monti © ABAO Bilbao Opera / Enrique MORENO ESQUIBEL

ABAO Bilbao Opera

Puccini: MADAMA BUTTERFLY

Maria Agresta, Sergio Escobar, Carmen Artaza, Damián del Castillo, Jorge Rodríguez Norton, Marta Ubieta, José Manuel Díaz, Fernando Latorre. Dirección musical: Henrik Nánási. Dirección de escena: Stefano Monti. Palacio Euskalduna, 24 de mayo de 2022.

Madama Butterfly es una ópera de contrastes –Oriente y Occidente, tradición y progreso, ingenuidad y malicia, honor y perfidia, vida y muerte…– que encierra en un aparente juego de blancos y negros uno de los personajes de la historia de la ópera que más gamas de grises despliega en su interpretación. La protagonista, Cio-Cio San, pasa de ser una niña cándida, enamorada e ilusionada a convertirse en una madre entregada, una mujer traicionada y, finalmente, un juguete roto; y esta evolución interpretativa del personaje es todo un reto más allá de las dificultades técnicas de la partitura –que las hay, y muchas– que Maria Agresta afrontó con auténtico dominio en este último título de la temporada de ABAO Bilbao Opera. La soprano italiana supo plasmar la inocencia de la jovencísima geisha en un canto limpio y contenido que en el segundo acto se transformaba en una voz amplia, generosa, expresiva, cómoda en todos los registros, que lo mismo se deleitaba en hermosos y delicados filados como se desbordaba en poderosos y arrebatados pasajes.

Al excepcional trabajo de la protagonista hay que sumar la buena participación de Damián del Castillo como Sharpless, con una voz cálida, envolvente y vibrante, aunque de expresividad algo contenida. Fabulosa también Carmen Artaza en su papel de Suzuki que, a pesar de un color algo claro para una mezzo, mostró una interesante voz a la que habrá que seguir la pista. Convincente también el Goro de Jorge Rodríguez-Norton, de canto bien emitido y de buena proyección, que supo poner en los parlati toda la intención que el personaje necesitaba.

"Fabulosa también Carmen Artaza en su papel de Suzuki que, a pesar de un color algo claro para una mezzo, mostró una interesante voz a la que seguir la pista"

La voluntariosa actuación del tenor Sergio Escobar, sin embargo, y pese a un exitoso desempeño general, no lució su voz con el brillo habitual que tan buen sabor de boca dejara al público abaísta apenas hace un mes en Alzira: con momentos algo opacos y un ligero abuso del portamento a la hora de afrontar las notas agudas, dejó entrever un cierto cansancio.

Muy correctos José Manuel Díaz y Fernando Latorre, comprimarios habituales en ABAO Bilbao Opera y siempre cumplidores, así como Marta Ubieta, que pareció muy adecuada en el desagradecido papel de esposa de Pinkerton. Lamentablemente, el Coro de Ópera de Bilbao no tuvo su mejor día, dejando para el olvido –más que para el recuerdo– una desafortunada intervención en el famosísimo coro a bocca chiusa.

La propuesta musical triunfó bajo las órdenes de Henrik Nánási; tras unos tensos primeros minutos de búsqueda de equilibrio entre foso y escenario, el húngaro consiguió encontrar el punto en el que, dejando fluir las voces sin esfuerzo, la Bilbao Orkestra Sinfonikoa pudiera sonar también con riqueza y empaque, haciendo gala de planos sonoros, texturas y colores en una partitura que mezcla con deliciosa complejidad verismo y exotismo a partes iguales.

La puesta en escena de Stefano Monti, que firma también el vestuario y la escenografía, se mostró adecuada; sus decorados, salvo por unas rocas con extraña apariencia que suscitaron más polémica de la comprensible, estuvo ajustada a una concepción clásica y funcional del libreto, que se agradece enormemente en una ópera en la que el contexto histórico lo es todo, arropando el trágico pero espectacular vuelo de la pequeña Butterfly.  * Nora FRANCO MADARIAGA, colaboradora de ÓPERA ACTUAL