El ‘Rapto’ de Strehler y Pratt, perfección escénica y admirable versión vocal

Milán

28 / 02 / 2024 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 3 min

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rapto milán La producción de 'El rapto del serrallo' de Giorgio Strehler © Teatro alla Scala / BRESCIA & AMISANO
rapto milán La producción de 'El rapto del serrallo' de Giorgio Strehler © Teatro alla Scala / BRESCIA & AMISANO
rapto milán Jessica Pratt como Konstanze en La Scala © Teatro alla Scala / BRESCIA & AMISANO

Teatro alla Scala

Mozart: EL RAPTO DEL SERRALLO

Jessica Pratt, Daniel Behle, Michael Laurenz, Jasmin Deles, Peter Rose, Sven Eric Bechtolf. Dirección musical: Thomas Guggeis. Dirección de escena: Giorgio Strehler (repuesta por Laura Malgarini). 25 de febrero de 2024.

Esta histórica producción de El rapto del serrallo fue creada para el Festival de Salzburgo en 1965 y, a partir de 1972, ha sido representada repetidamente en el coliseo milanés; es un clásico teatral de Giorgio Strehler que cuenta con la complicidad de Luciano Damiani, que firma el precioso vestuario. Con un peculiar juego de iluminación recreado por Marco Filibeck y dentro de una acción metateatral, Strehler reduce la acción a siluetas, según una práctica muy en boga a finales del siglo XVIII, cuando los protagonistas entonan sus arias de este peculiar Singspiel; y es esta iluminación poética y eficaz, la que impide que la puesta en escena se pueda editar en vídeo. El montaje, repuesto con gran eficacia por Laura Malgarini, alcanzó un triunfo unánime: el público ríe y se conmueve en su visita a La Scala gracias a una acción teatral que trascurre con inocencia y gracia, también por la sagaz intervención de un mimo, el siervo mudo, del actor Marco Merlini que se ganó un merecido y prolongado aplauso.

A la perfección escénica se sumó una no menos admirable versión musical gracias, ante todo, a la rítmicamente desenfadada y a la vez inspirada dirección del joven Thomas Guggeis, discípulo de Barenboim, pero que ya tiene una personalidad y una maestría notables y que ha conseguido un éxito rotundo, casi incrédulo de tan afortunada acogida. Bien como siempre los elementos del coro, dirigido en este caso por Giorgio Martano, y sobresaliendo los cuatro solistas. Valiente y maravillosa, una vez más, la orquesta de la casa y muy acertado el óptimo reparto.

"Jessica Pratt demostró elegancia, estilo, perfección en las agilidades resueltas con una soltura sorprendente, dulce y amorosa, pero también estuvo determinada con un fraseo tajante en los momentos de mayor dramatismo"

La soprano Jessica Pratt debutó felizmente en el papel de Konstanze en Bilbao (ver crítica en este enlace) y aquí demostró elegancia, estilo, perfección en unas agilidades resueltas con una soltura sorprendente, dando carácter dulce y amoroso al rol, pero también ofreciendo un fraseo adecuado en los momentos de mayor dramatismo. Tras la esperada aria del segundo acto, “Martern aller Arten”, simplemente modélica en su interpretación por musicalidad y nobleza en el canto, el teatro le brindó una ovación interminable. también gustó mucho la sensibilidad, buena técnica, voz melodiosa y estilo refinado del tenor Daniel Behle en el rol de Belmonte, mientras que la pareja cómica formada por Pedrillo y Blonde, fue también muy conseguida con el trabajo del tenor Michael Laurenz, de gran soltura teatral y de óptima proyección, y de la soprano Jasmin Deles, deliciosamente coqueta y de vocalidad segura y brillante en el agudo.

Muy simpático y divertidísimo en sus intervenciones el bajo Peter Rose, cuya zona grave quizás no alcanza las profundidades extremas del pentagrama, pero a quien se le aplaudió muchísimo, y con razón. Una mención aparte merece el espléndido actor Sven-Eric Bechtolf como Bassa Selim, recitado con un vigor y una caballerosidad admirables y a quien, finalmente, se le confía el mensaje de paz y tolerancia que, hoy por hoy, hace de este Singspiel un manifiesto muy actual. En la sala se produjo en el segundo acto un incidente que por suerte no terminó en tragedia: un teléfono móvil cayó desde un piso alto hiriendo la mejilla de un espectador sentado en la primera fila de platea. “Io ti denuncio!” se escuchó mientras Blonde estaba cantando.  * Andrea MERLI, corresponsal en Milán de ÓPERA ACTUAL