Zarzuela repleta de alegría y vitalidad

Jerez de la Frontera

31 / 01 / 2023 - Nicolás MONTOYA - Tiempo de lectura: 3 min

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doñafrancisquita-teatrovillamarta-operaactual (1) Una escena de 'Doña Francisquita' en Jerez
doñafrancisquita-teatrovillamarta-operaactual (1) Una escena de 'Doña Francisquita' en Jerez © Teatro Villamarta / Manuel ARANDA
doñafrancisquita-teatrovillamarta-operaactual (1) Una escena de 'Doña Francisquita' en la producción de Francisco López © Teatro Villamarta / Manuel ARANDA

Teatro Villamarta

Vives: DOÑA FRANCISQUITA

Rocío Pérez, Leonardo Sanchez, Cristina del Barrio, Manuel de Diego, Enric Martínez-Castignani, Palmira Ferrer, César San Martín, Lucía Millán. Coro del Teatro Villamarta. Orquesta Filarmónica de Málaga. Dirección de escena: Francisco López. Dirección musical: Carlos Aragón. 27 de enero de 2023.

Acercarse a la zarzuela de vez en cuando es un ejercicio de osadía en los tiempos de Twitter, Instagram o Facebook, pero necesario en cualquier corral del Almagro del Siglo de Oro, en el teatro Apolo en 1923 o en el Villamarta en este 2023. En este caso con la maestría de la dirección escénica de Paco López haciendo cuadros corales y moviendo los hilos de los personajes a conciencia y de todo un equipo artístico y técnico entregado y engranado para trasladar al patio de butacas el ambiente de una calle del barrio de La Latina para llegar al culmen final con el fandango y una coreografía que revive en todo momento el espíritu de Amadeo Vives, de Fernández Shaw y Romero Sarachaga. La batuta de Carlos Aragón llevó en volandas a los solistas y al coro, meciendo las voces de todos, con un tempo lento que controlaba en todo momento la partitura.

"Rocío Pérez como Francisquita fue una sopresa: fresca, de una agilidad vocal y dominando la partitura en todo momento, con agudos sólidos"

La Francisquita de Rocío Pérez fue toda una sorpresa: fresca, de una agilidad vocal que se antoja innata y dominando la partitura en todo momento, con agudos muy sólidos. La enorme exigencia de la Canción del ruiseñor la llevó arriba sin problemas, manteniendo el pulso de la riqueza armónica en una perfecta recreación de una jovenzuela enamorada y romántica con una caja de resonancia limpia y ligera que le sirvió a Leonardo Sánchez, como tenor, para igualar tonalidades en todo momento, y a acomodar su timbre de una manera sencilla en los dúos, haciendo que su Fernando dominara siempre los agudos.

El resto del elenco completó una función muy redonda,  desde los partiquinos del propio coro, hasta la Aurora de Cristina del Barrio, con un color brillante y una perfecta ejecución entre los graves y los agudos; la Irene de Lucia Millán, interpretada con fuerza y dominio de la tesitura; el Lorenzo de César San Martín que aportó musicalidad y flexibilidad; y el trío de solistas de perfil cómico como Cardona (Manuel Diego), Francisca (Palmira Ferrer) y Matías (Enric Marínez-Castignani) que controlaron los tiempos atacando las notas convenientemente con líneas de canto depuradas.

El discurrir orquestal consiguió mantener en todo momento la delicadeza tímbrica de la partitura y el resultado fue sugerente, dinámico y enriquecedor para la parte escénica, estando siempre la batuta al servicio de los cantantes. Genial, por otra parte, las ganas de promocionar la cultura lírica promocionado entre jóvenes el ensayo general.  * Nicolás MONTOYA, colaborador de ÓPERA ACTUAL