El Gérard de Claudio Sgura atempera la fría noche lisboeta

Lisboa

05 / 07 / 2022 - Antonio ESTEIREIRO - Tiempo de lectura: 3 min

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andreachenier-operaactual-lisboa-1.jpg Marco Berti (Andrea Chénier) y Elisabete Matos (Maddalena) © TNSC / Pedro FERREIRA
andreachenier-operaactual-lisboa-1.jpg Una escena de la producción de Sara Schinasi © TNSC / Pedro FERREIRA
andreachenier-operaactual-lisboa-1.jpg Claudio Sgura (Carlo Gérard) t Marco Berti (Andrea Chénier © TNSC / Pedro FERREIRA

Teatro São Carlos

Giordano: ANDREA CHÉNIER

Nueva producción

Marco Berti, Elisabete Matos, Claudio Sgura, Maria Luisa de Freitas, Cátia Moreso, José Cprvelo, Luís Rodrigues. Dirección musical: Antonio Pirolli. Dirección de escena: Sarah Schinasi. 28 de junio de 2022.

Para cerrar la temporada lírica de este curso, el Teatro Nacional de São Carlos decidió poner en escena Andrea Chénier. Para la directora de escena italiana Sara Schinasi el ideal de la libertad es en esta ópera mucho más importante que la relación amorosa. La acción empieza con el grito del mayordomo “Libertad” y termina con la proyección de las palabras “Vivid, amigos, Vivid en paz”, un tema muy actual. La escenografía de William Orlandi, el vestuario de Jesús Ruiz y el diseño de luces de Christian Rivero siguen hábilmente la evolución social de los personajes, bien subrayada por el cambio de los atuendos. En escena aparece la reproducción del proyecto ochocentista de Louis Boullée para la Biblioteca Nacional de Francia, que nunca llegó a ser realidad, con elementos móviles que permitían una notable continuidad escénica sin necesidad de bajar el telón entre acto y acto.

"Lo más destacado de la velada fue la actuación de un magnífico Claudio Sgura (Carlo Gérard), imponente a todos los niveles"

Lo más destacado de la velada, con todo, fue la actuación del magnífico barítono italiano Claudio Sgura (Carlo Gérard), imponente a todos los niveles, confirmando su prestigio como uno de los mejores intérpretes del verismo en la actualidad. Su interpretación de “Nemico della patria” fue el momento más alto de la función. El tenor italiano Marco Berti (Andrea Chénier) mantuvo un buen nivel, pero aun deslumbrando en algunos momentos no llegó a establecer una gran empatía con el público. La soprano portuguesa y actual directora artística del Teatro Nacional, Elisabete Matos, debutaba el papel de Maddalena y estuvo especialmente afortunada en el aria más famosa de la ópera, “La mamma morta”.

Las mezzosopranos portuguesas Maria Luisa de Freitas (Bersi) y Cátia Moreso (Condesa de Coigny y Madelon) merecen ser también destacadas de modo particular, en especial la segunda por su aria “Son la vecchia Madelon”. Las restantes voces masculinas se significaron por el equilibrio y la flexibilidad junto a los solistas principales asumiendo varios papeles. Destacaron claramente los barítonos José Corvelo (Roucher, Fléville) y Luís Rodrigues (Mathiey), junto con el tenor Sérgio Martins (Abate y Un Incroyable).

El Coro del Teatro Nacional que dirige el maestro italiano Giampaolo Vessella mostró una forma excelente tanto en el aspecto escénico como en el vocal. La Orquesta del Teatro, bajo la dirección de su nuevo director titular, Antonio Pirolli, supo recrear todos los matices de esta compleja partitura, aunque fue una lástima que en algunos momentos se mostrase demasiado presente. La reacción del público al final fue un poco fría y ello se notó en la forma en que cada uno de los intérpretes fue recibido. Y es que con la única salvedad del eufórico y unánime aplauso a Sgura, las expectativas del público no quedaron del todo satisfechas.  * António ESTEREIRO, corresponsal en Lisboa de ÓPERA ACTUAL