El 'Falstaff' coral de Barrie Kosky

Lyon

13 / 10 / 2021 - Teresa LLACUNA - Tiempo de lectura: 3 min

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Falstaff-lyon-degout Una escena de la producción de Barrie Kosky © Opéra de Lyon / Charlotte CURD
Falstaff-lyon-degout Una escena de la producción de Barrie Kosky © Opéra de Lyon / Charlotte CURD
Falstaff-lyon-degout Christopher Purves como Falstaff © Opéra de Lyon / Charlotte CURD

Opéra de Lyon

Verdi: FALSTAFF

Nueva producción

Christopher Purves, Juan Francisco Gatell, Stéphane Degout, Francesco Pittari, Carmen Giannattasio, Giulia Semenzato, Antoinette Dennefeld, Daniela Barcellona, Rodolphe Briand, Antonio Di Matteo. Dirección musical: Daniele Rustioni. Dirección de escena: Barrie Kosky. 9 de octubre 2021.

Para abrir la temporada la Opéra de Lyon no podía haber escogido un título mejor que Falstaff, la obra que Verdi compuso al final de su vida explorando mejor que nadie el fondo de los sentimientos humanos. Esta nueva producción obtuvo una ovación de tales proporciones que los espectadores parecían resistirse a abandonar sus butacas. La puesta en escena de Barrie Kosky, con todo, se presentaba con una aparente sobriedad y sin efectos espectaculares, con un Falstaff que, pese a la afición por la comida y la bebida del icónico personaje, aquí no posee un vientre enorme. Y aun sin efectos extraordinarios, y ya desde el inicio en la taberna, se provocaba la sonrisa en el público hasta el fin de la representación.

La escena presentaba al principio una escenografía relativamente trivial de la taberna y no se apreció un manejo especial en el diseño de luces de Franc Evin, pero enseguida maravillaría la sutileza y la intensidad de la luz que acompañarían toda la representación, así como los grandes efectos cromáticos en la escena del aposento y la belleza de los matices en la obscuridad de la escena final.

"Acertó también Barrie Kosky al reunir a esta compañía teatral de diez cantantes solistas, todos ellos por otra parte aguerridos y reconocidos, en un verdadero equipo"

En cuanto a los solistas, hubo un fabuloso trabajo en equipo, el que exige y obtuvo esta música tan rica y complicada y del que no se puede prescindir. Acertó también Kosky al reunir a esta compañía de diez cantantes todos ellos por otra parte aguerridos y reconocidos, conjuntados con sabiduría en un verdadero equipo. Es difícil hacer distinciones entre ellos ante una actuación como un auténtico grupo, coreografiada, desde los más célebres, totalmente motivados, como Christopher Purves (Falstaff) y Stéphane Degout (Ford), a los más jóvenes, pero ya tampoco desconocidos. El trabajo conseguido proporcionaría en cualquier caso un extraordinario placer, ratificando así la maravillosa evolución de teatro y música respecto del siglo precedente, siempre con el debido respeto a la partitura, como fue aquí el caso.

Estos fuegos de artificio no hubieran sido posibles sin la prestación de la orquesta y los coros de la Ópera de Lyon a las órdenes de un Daniele Rustioni que hizo posible esta magnífica coherencia entre todos los creadores de este suntuoso resultado. Un ¡bravo! para todos ellos.  * Teresa LLACUNA, crítica en Lyon de ÓPERA ACTUAL