El éxito del 'Tito' abaísta

Bilbao

24 / 01 / 2022 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 3 min

Print Friendly, PDF & Email
la clemenza-operaactual-abao Paolo Fanale en la piel de Tito © ABAO Bilbao Opera / Enrique M. ESQUIBEL
la clemenza-operaactual-abao Daniela Mack como Sesto © ABAO Bilbao Opera / Enrique M. ESQUIBEL
la clemenza-operaactual-abao La soprano Vanessa Goikoetxea en el rol de Vitellia © ABAO Bilbao Opera / Enrique M. ESQUIBEL

ABAO Bilbao Opera

Mozart: LA CLEMENZA DI TITO

Paolo Fanale, Daniela Mack, Vanessa Goikoetxea, Veta Pilipenko, Itziar de Unda, Josep Miquel Ramon. Dirección musical: Riccardo Frizza. Dirección de escena: Fabio Ceresa. Palacio Euskalduna, 22 de enero.

Pese a las adversidades impuestas por la pandemia, incluyendo el riesgo de contagios, la reducción del aforo del Euskalduna a 800 localidades y la obligación de presentar el pasaporte sanitario y el carnet de identidad para acceder a la sala, por fin pudo estrenarse en Bilbao la última ópera de Mozart, La clemenza di Tito, compuesta para homenajear al emperador austriaco Leopoldo II como rey de Bohemia, en Praga, el 6 de septiembre de 1791. Ante la amenaza de nuevas crisis diplomáticas, el texto de 1734 de Pietro Metastasio, modernizado por Caterino Mazzolà, parece hoy un manifiesto de lo que deberían ser la política y los políticos, con la justicia, la tolerancia y el amor por bandera. Todo ello reflejado en una música exquisita que hace añorar lo que pudo haber sido el desarrollo de la música de Mozart de no haber muerto tan pronto.

La producción ofrecida en Bilbao, procedente de la Ópera de Lausana, con el precioso decorado y vestuario firmado por Gary McCann y la refinada y contundente puesta en escena de Fabio Ceresa, representa la fusión ideal del teatro clásico según una tradición que no traiciona la dramaturgia original y, al contrario, la pone de relieve, con una concepción moderna del teatro. Es decir, exige una actuación llena de intenciones a los intérpretes, con un elegante e inteligente uso de la figuración y de los movimientos del coro. Especialmente lograda resultó la escena de las termas en las que se desarrolla buena parte del primer acto, así como la representación de una maqueta de la Roma imperial, pedestal ideal de este emperador clemente.

"Una nota aparte merece la impresionante Vitellia de la soprano Vanessa Goikoetxea, de voz poderosa, gran temperamento y musicalidad"

La componente musical también resultó logradísima, empezando por la excelente actuación del coro, instruido por Boris Dujin, así como la de la Euskadiko Orkestra; todos los intérpretes estuvieron al mando del director italiano Riccardo Frizza, quien propuso una lectura casi íntegra, con muy breves pero bien logrados cortes en los recitativos en los cuales el acompañamiento a los cantantes estuvo servido en bandeja de plata, ofreciéndoles la posibilidad de usar una amplia paleta de colores, cuidando las dinámicas sin limitar el ritmo musical y ensalzando las intervenciones de los obbligati en las arias de Sesto y Vitellia, estupendamente ejecutados.

Perfecto el reparto, empezando por el Tito de Paolo Fanale, un especialista mozartiano y de este rol en particular, expuesto con una noble línea de canto, elegante en el portamento, voz de grato timbre y muy bien empleada; estuvo sobresaliente en el aria “Se all’impero”. Debutaban en Bilbao las dos mezzosopranos, la argentina Daniela Mack como un entrañable Sesto, siempre en gran forma, pero especialmente en sus dos arias –”Parto, ma tu ben mio” y “Deh, per questo istante solo”, en esta última realmente conmovedora–, y la rusa Veta Pilipenko, un Annio desenvuelto y brillante tanto en lo vocal como en lo escénico. Muy centrados la graciosa y bien cantada Servilia de la soprano Itziar de Unda, al igual que el Publio del bajo-barítono Josep Miquel Ramon.

Una nota aparte merece la impresionante Vitellia de la soprano Vanessa Goikoetxea, de voz poderosa, gran temperamento y musicalidad; se desenvolvió con facilidad en las agilidades de su precioso rondó “Non più di fiori”, mostrándose además como una experta en el uso de las medias voces y messe in voce. Un poderío escénico de fuerte empaque y una vocalidad amplia y segura, hacen de esta artista un elemento a tener muy en cuenta.  * Andrea MERLI, crítico de ÓPERA ACTUAL