El arte de lo bien hecho

Santander

02 / 09 / 2023 - Agustín ACHÚCARRO - Tiempo de lectura: 3 min

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orfeo fis Imagen de 'L'orfeo' de Monteverdi en Santander © Festival de Santander / Pedro PUENTE

Festival Internacional de Santander

Monteverdi: L'ORFEO

En versión de concierto

Valerio Contaldo, Mariana Flores, Coline Dutilleul, Anna Reinhold, Alejandro Meerapfel, Salvo Vitale, Alessandro Giangrande, Leandro Marziotte, Nicholas Scott, Matteo Bellotto, Estelle Lefort y Philippe Favette. Dirección: Leonardo García Alarcón. Coro de cámara Namur. 23 de agosto de 2023.

La Capella Mediterranea y el Coro de cámara Namur, junto a un destacado grupo de solistas, todos bajo la dirección de Leonardo García Alarcón, consiguieron una interpretación de alto nivel de L’Orfeo de Monteverdi basada, en parte, en el equilibrio entre la capacidad de cada uno de los intérpretes y la homogeneidad del reparto. Esta versión de concierto dramatizada consistió básicamente en que algunos artistas intervinieron, de manera pasajera, desde el patio de butacas o en los laterales de la Sala Argenta, lo que contribuyó a que el espectáculo resultara más ágil. Valerio Contaldo interpretó un Orfeo completo partiendo de una voz muy bien proyectada, plagada de acentos y matices, con un recitado claro y sugerente, capaz de asumir los alegres inicios de la ópera, así como su bajada a los infiernos, la pena, la culpa y la tristeza. Bordó “Vi ricorda o boschi ombrosi”, ese momento culminante en el que el gozo, el disfrute de la naturaleza y la alegría de vivir están a punto de transmutarse en desolación con “Tu se’ morta”.

El concepto de la teoría de los afectos estuvo presente en todo instante, con una dirección atenta al detalle, creando una simbiosis entre el gozo de la música y la idea de arte supremo. Ya fuera por la labor del continuo, la combinación de los cornetti entre sí o con el resto, el trabajo de las cuerdas, el baile del violín primero, el encanto de la flauta, el empaste de los sacabuches o las intervenciones del arpa. Todo funcionó de manera precisa y emotiva. Leonardo García Alarcón imprimió vivacidad a la partitura desde el inicio, con su espíritu de danza alegre, y supo llenarla de tristeza y dolor posteriormente, con una articulación ágil y unas frases amplias muy cuidadas.

"Leonardo García Alarcón imprimió vivacidad a la partitura des de el inicio, con su espíritu de danza alegre, y supo llenarla de tristeza y dolor posteriormente"

Mariana Flores dio la réplica interpretando a La Música y a Euridice, y lo hizo de manera concluyente, salvo alguna mínima exageración, con un canto variado y una capacidad que le permitió emitir el sonido plano o lleno de armónicos. Excelsa la participación de Coline Dutilleul, con una voz llena de recursos, doliente hasta el extremo, en su labor de Mensajera; y no solamente al comunicar la muerte de Euridice sino en su desoladora “Ma io ch’in questa lingua”. Anna Reinhold, Proserpina y Esperanza, dejó delicados acentos. Alessandro Giangrande se mostró versátil al abordar al Pastor I y Apollo, al que dio ciertos tintes caricaturescos. Bien, al igual que el resto de personajes, Salvo Vitale, en su grave papel de Caronte, excepción hecha de alguna oquedad en la emisión.

En cuanto al coro, con el que participaron algunos de los solistas, el empaste y la afinación fueron una constante, como quedó patente desde su alegre intervención del Acto I. Muy bien las intervenciones de los Pastores, ya fueran solos, o en conjunto, a cargo del ya citado Alessandro Giangrande, Leandro Marziotte, Nicholas Scott y Matteo Bellotto.

En suma, una versión más que gratificante, tan seria y trabajada como entretenida, que debe predisponer al Festival Internacional de Santander, a pesar de las dificultades, a volver a la ópera representada.  * Agustín ACHÚCARRO, colaborador de ÓPERA ACTUAL