Ejemplar 'Devereux' a salvo de la tela de la araña

Sevilla

10 / 11 / 2022 - Ismael G. CABRAL - Tiempo de lectura: 3 min

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robertodevereux-operaactual-teatrodelamaestranza-1.jpg Una escena del montaje de Alessandro Talevi © Teatro de La Maestranza / Guillermo MENDO
robertodevereux-operaactual-teatrodelamaestranza-1.jpg Ismael Jordi (Roberto Devereux) y Nancy Fabiola Herrera (Duquesa de Nottingham) © Teatro de La Maestranza / Guillermo MENDO
robertodevereux-operaactual-teatrodelamaestranza-1.jpg Ismael Jordi (Roberto Devereux) y Yolanda Auyanet (Elisabetta) © Teatro de La Maestranza / Guillermo MENDO

Teatro de La Maestranza

Donizetti: ROBERTO DEVEREUX

Inaguración de la temporada

Yolanda Auyanet, Ismael Jordi, Nancy Fabiola Herrera, Franco Vassallo, Javier Castañeda, Ricardo Llamas. Coro del Teatro de La Maestranza. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Dirección musical: Yves Abel. Dirección de escena: Alessandro Talevi. 8 de noviembre de 2022.

Roberto Devereux es una ópera que, en los últimos años, está encontrando un espacio cada vez más ahormado en el repertorio lírico. Y aunque todavía esté lejos de la popularidad de los más clásicos títulos donizettianos su recepción –y esta ocasión confirma lo apuntado– es cada vez más calurosa. Llegó la obra al Teatro de La Maestranza completando de este modo una Trilogía Tudor muy alargada en el tiempo –cuyo comienzo se tiene que buscar prácticamente en los albores del coliseo– y tras la buena impresión, especialmente en lo vocal, causada por las funciones de Anna Bolena en 2016. Otro correlato se establece en estas representaciones, toda vez que la producción presentada es la de la Ópera Nacional de Gales firmada por Alessandro Talevi, teatro del que, hace unos meses, se vio en coproducción La Traviata de McVicar.

No es la creación del regista sudafricano un dechado de inventiva e iluminación precisamente (aunque sirve con creces al sentido dramático impuesto). Esto no ha de ser precisamente negativo cuando de lo que se trata es de dibujar la personalidad acechante de una reina insatisfecha. Aunque, contemplada en su globalidad, la puesta en escena, por más que efectiva y preferible a acercamientos al pie de la letra y de cartón piedra, tampoco resultó especialmente calibradora de las robusteces y oscuridades de los personajes. Talevi confía uno de los momentos plásticos más esmerados a la carroza en forma de tarántula que la reina monta en el segundo acto, un artilugio llamativo y resultón escenográficamente, pero con una estética muy Disney. Desde luego el montaje no supuso controversia alguna para los cantantes, tampoco para el cómodo movimiento de estos; se trató casi siempre de soluciones sencillas, espartanas, pero adecuadamente envueltas en una oscuridad que imprimía un tono de cuento gótico (vidrieras con sombras amenazantes incluidas).

"Nancy Fabiola Herrera, ya empezó a dejar el reguero de su valiosa intervención, que fue de menos a más y logró momentos de gran lujo vocal en sus dúos con los protagonistas masculinos"

Al podio del Maestranza, y al frente de una muy eficiente Sinfónica de Sevilla, regresaba un ejemplar concertador, Yves Abel, que entre lo mejor que hizo fue concebir un sonido más ligero que denso que, no obstante, no dejó marchitar los momentos dramáticos. La orquesta, además, supo bajo su mandato arropar a los cantantes, sin impulsarlos a resquebrajar sus voces, resultando todo el conjunto instrumental un excelente compañero de un cast casi netamente español bien perfilado para este Devereux.

Ismael Jordi tiene ya bajo su dominio al rol protagonista, y así lo demostró en esta primera de las funciones programadas. Su voz de tenor corrió con flexibilidad por toda la tesitura que exige la partitura y alcanzó cotas de verdadero buen gusto, ya mediante unos agudos reconociblemente belcantistas y bien afinados, ya a través de una proyección a la que no poder poner un pero. A nivel actoral su Roberto estuvo un tanto tirante pero habría que ver si esa visión unidireccional del rol venía dada por la dirección escénica o por una irregular calibración del cantante. Al iniciar la romanza «All’afflitto e dolce il pianto», Nancy Fabiola Herrera, ya empezó a dejar el reguero de su valiosa intervención, que logró momentos de gran lujo vocal en sus dúos con los protagonistas masculinos.

De canto homogéneo y académica expresividad el barítono italiano Franco Vassallo triunfó con su Duque de Nottingham. Enérgica y de apreciable legato, Yolanda Auyanet llegó con fuerza e intensidad a su apurador final, redondeando así a su Elisabetta. Buen grupo de secundarios, con mención específica para Alejandro del Cerro y para el Coro del Maestranza, siempre tan a menudo relegado en los comentarios a una cita de pasada pero que, verdaderamente, bajo la dirección de Íñigo Sampil, lleva haciendo temporada tras temporada un enorme esfuerzo para destacar por el lado más alto de una imaginaria tabla de puntuaciones.  * Ismael G. CABRAL, corresponsal en Sevilla de ÓPERA ACTUAL