CRÍTICAS
NACIONAL
Un vibrante 'Don Pasquale'
Palma
Teatre Principal
Donizetti: DON PASQUALE
Pablo Ruiz, Veronica Granatiero, Juan de Dios Mateos, Milan Perisic. Orquestra Simfònica de les Illes Balears. Cor del Teatre Principal. Dirección musical: Roberto Rizzi-Brignoli. Dirección de escena: Pier Francesco Maestrini. 18 de junio de 2025.
Había expectación por apreciar esta versión que el director de escena, Pier Francesco Maestrini, situaba la acción del Don Pasquale en una gran ciudad norteamericana de los años 1920-30; la inspiración queda reflejada en la propuesta escenográfica de la gran oficina del capo mafioso en la Gran Manzana que aparece en The Hudscuker Proxy de los hermanos Cohen. Esta representación de la ópera bufa de Donizetti en el Teatre Principal (ver previa en este enlace) se anunciaba como una ingeniosa adaptación de la escena a los entornos mafiosos americanos, y la verdad es que convenció el trepidante tono interpretativo; el decorado que (lejos de las versiones más clásicas) apostó por la recreación de un macrodespacho con un protagonista muy seguro de sí mismo y que evolucionará hacia el viejo domado por una Norina de energía desbordante.
Si se sabe que Don Pasquale se puede leer como una traslación de los personajes de la comedia dell’arte, en esta versión de Maestrini el público pudo comprobar que la acción también encaja perfectamente en el mundo de los gánsteres italoamericanos; como un ejemplo de la triple inmersión en el mundo del teatro clásico, del teatro dentro del teatro: de la comedia dell’arte al escenario decimonónico habitual en Don Pasquale, este fue reconvertido en un habitante de excepción de los bajos fondos. El libreto de Ruffini y la gracia de la música de Donizetti permanecen inalterables; y para los alérgicos a las relecturas contemporáneas, este Don Pasquale palmesano es una prueba de que ello funciona cuando hay coherencia en la adaptación y ante una obra de contenido chispeante. Pistolas en el primer acto y una Norina semisalvaje que termina el segundo disparando una metralleta bien podrían parecer exageraciones, pero en realidad añadieron un toque humorístico y un empuje trepidante a la acción, además de propiciar juego escénico entre los protagonistas.
Pablo Ruiz encarnó a un Don Pasquale con energía vocal, dominando los cambios de tesitura, equilibrado y muy atento a sus compañeros de reparto. Ya en el primer acto destacó su entendimiento con Malatesta, un Milan Perisic que ofreció una interpretación muy cuidada y expresiva y que fue creciendo en matices vocales a lo largo de la obra. El tenor Juan de Dios Mateos dominó los retos de abordar un Ernesto que requiere un control vocal exquisito en muchos momentos sin caer en desequilibrios y dominando el registro expresivo del personaje. Veronica Granatiero brilló (sobre todo en un tercer acto, que dominó técnicamente de principio a fin) con una Norina pizpireta, inteligente y un poco bellaca a la que solo se le puede pedir haber arriesgado más vocalmente en el primer y segundo actos.
La interpretación escénica en general fue vibrante, excelente en su conjunto, acompañada de un coro entusiasta y variopinto que sorprendió en el tercer acto. Caben resaltar, indudablemente, los números de conjunto por su extraordinaria interpretación, que mostraba una gran complicidad entre los intérpretes (no siempre es fácil ni siempre se consigue) y una musicalidad fluida que se dejó sentir en todo momento quizás ayudados por una dirección de Roberto Rizzi-Brignoli que cuidó, de manera especial, el color orquestal y la plasticidad de los tempi. * Bàrbara DURAN, corresponsal en Palma de ÓPERA ACTUAL
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