Un ‘Don Pasquale’ necesario en el Pérez Galdós

Las Palmas de Gran Canaria

25 / 03 / 2022 - Agustín AROCHA - Tiempo de lectura: 3 min

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donpasquale-aco-operaactual (1) Paolo Fanale como Ernesto © ACO / Nacho GONZÁLEZ
donpasquale-aco-operaactual (1) Claudia Pavone (Norina) y Gabriel Bermúdez (Malatesta) © ACO / Nacho GONZÁLEZ
donpasquale-aco-operaactual (1) Una escena de 'Don Pasquale' concebido por Renato Bonajuto con Roberto Scandiuzzi en el centro (Don Pasquale) © ACO / Nacho GONZÁLEZ

Ópera de Las Palmas

Donizetti: DON PASQUALE

55ª Temporada de Amigos Canarios de la Ópera

Roberto Scandiuzzi, Claudia Pavone, Paolo Fanale, Gabriel Bermúdez, Iván Figueira. Dirección musical: Rafael Sánchez-Araña. Dirección de escena: Renato Bonajuto. Teatro Pérez Galdós, 22 de marzo de 2022.

Don Pasquale, un clásico que vuelve con frecuencia al escenario grancanario –ahora por sexta ocasión y como segunda propuesta de la 55ª Temporada de ACO–, a pesar de ser un título que reúne todos los clichés de la commedia dell’arte, con su Pantaleón, Colombina, Pierrot, Scapino y demás personajes, sigue estando plenamente vigente. Su cercanía con la realidad se la da el poso de madurez que imprimió un asentado Donizetti en su estructura musical y, sobre todo, en un sólido y excepcional entramado vocal. A eso hay que sumar la contagiosa alegría sostenida que consigue durante toda la obra y que tan necesaria es en los tiempos que corren.

La propuesta de Renato Bonajuto fue en lo esencial adecuada. Trasladó la trama al entorno de una mansión del primer tercio del siglo XX, lo que daba pie a todo tipo de enredos tan del gusto de la iconografía de la época. La escena se mantuvo limpia y facilitó la circulación de personajes, lo que es imprescindible para una obra delirante en sus números.

"Paolo Fanale de vocalidad mozartiana, dispone de un bello timbre que al que acompaña de una noble línea de canto"

El grancanario Rafael Sánchez-Araña debutó en el podio de la temporada de ACO con nota. No solo sostuvo la tensión de la Filarmónica Gran Canaria en todo momento sin perder la vivacidad necesaria en la ópera bufa italiana, sino que consiguió sin estruendos la comunión con los cantantes. Magnífica su dirección del melancólico solo de trompeta en la introducción del “Povero Ernesto”.

El conjunto de intérpretes consiguió la cohesión sin estridencias, que es lo que se pide en una obra de solo cuatro cantantes, pero que a la vez es coral y demanda sintonía. En este sentido, fue Roberto Scandiuzzi –debutante en la plaza y que reemplazaba a Simón Orfila– un Don Pasquale con apostura vocal, buen registro central y grave y agilidad y gracia cuando se requirió. Claudia Pavone lució su tesitura lírico-ligera adornada con un canto con buenos recursos, matices y agilidades a las que sumó una emisión y afinación impolutas. Paolo Fanale, de vocalidad mozartiana, dispone de un bello timbre al que acompaña de una noble línea de canto; su registro agudo fue quizás lo menos consistente, pero su ductilidad en los números grupales fue notable. Gabriel Bermúdez, que también debuta en este escenario, mostró un Malatesta de buen fraseo y aplomo vocal aunque con cierto cambio de color en algunas transiciones; el final de su “Aspetta, aspetta” con Scandiuzzi fue bisado y muy aplaudido. Buenas aportaciones las de Iván Figueira y del Coro de ACO para redondear una gran propuesta.  * Agustín AROCHA, corresponsal en Las Palmas de Gran Canaria de ÓPERA ACTUAL