Doctor, "no oigo voces"

Barcelona

17 / 06 / 2021 - Marcelo CERVELLÓ - Tiempo de lectura: 3 min

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la boheme liceu reparto b / operaactual.com Una escena de la producción de Àlex Ollé © Gran Teatre del Liceu / David RUANO
la boheme liceu reparto b / operaactual.com La Musetta de Katerina Tretyakova © Gran Teatre del Liceu / David RUANO
la boheme liceu reparto b / operaactual.com Maria Teresa Leva y Giorgio Berrugi © Gran Teatre del Liceu / David RUANO

Gran Teatre del Liceu

Puccini: LA BOHÈME

Reparto alternativo

Maria Teresa Leva, Giorgio Berrugi, Damián del Castillo, Katerina Tretyakova, Josep-Ramon Olivé, Federico De Michelis. Dirección musical: Giampaolo Bisanti. Dirección de escena: Àlex Ollé. 15 de junio de 2021.

No se tome a mal el colega Joaquín Martín de Sagarmínaga que el título de esta recensión le dé la vuelta a su mítica columna sobre cantantes líricos, pero lo cierto es que la frase parecía acudir una y otra vez a la cabeza del oyente en la presentación del reparto alternativo (enlace a la crítica primer reparto) de la popular obra de este Puccini liceísta. El elenco escogido en esta ocasión podía exhibir un canto educado, musical y atento a las necesidades dramáticas de la partitura, pero faltaban las voces que siempre han conseguido exaltar al público en este título, que no puede conformarse con unas palmas de cortesía al término de las arias y en los saludos finales.

Y no se diga que la frialdad del público se debía exclusivamente a la regia de Àlex Ollé, que aun limitando la comunicación de escena y público con la excesiva compartimentación del espacio –el contacto se restablecería con el espacio abierto del tercer acto– se aseguró de que el desarrollo de la acción fuera puntual y en nada afectase a la relación entre los personajes, aunque no dejó de notarse la falta de recursos para hacer creíble la presencia de lattivendole y payesas  –payasas, más bien– pregonando «polli ed ova» en aquel contexto suburbano. Eso sí, el hacer añicos un recibo al cobro que hubiera podido justificar un pago, aun no habiendo sido efectuado, sigue siendo una solemne majadería, con actualización o sin ella.

"Muy acertada la incorporación como Schaunard de un muy activo Josep-Ramon Olivé, uno de los mejores elementos de este segundo reparto junto a la Musetta de Katerina Tretyakova, impecable en todas sus intervenciones vocales y escénicas

En el capítulo de solistas vocales se esperaba la presencia de Maria Teresa Leva, que había hecho aquí una Cio-Cio San muy aparente. Pero si no decepcionaría el grosor vocal, el más consistente de todo el reparto, sí lo hizo una línea de canto un tanto irregular que provocó que su prestación fuese de más a menos en el curso de la representación. Giorgio Berrugi cantó bien e hizo esfuerzos para reforzar el volumen en el forte, pero el squillo que siempre se espera en un tenor de Bohème no hizo aparición en ningún momento, incluida la puntatura del final del primer acto, vistosamente acortada. Bien Damián del Castillo, aunque también escaso de proyección, y muy acertada la incorporación como Schaunard de un muy activo Josep-Ramon Olivé, uno de los mejores elementos de este segundo reparto junto a la Musetta de Katerina Tretyakova, impecable en todas sus intervenciones vocales y escénicas. Para el Colline ha escogido el Liceu a dos bajos jóvenes. Como su antecesor en el rol, Federico De Michelis joven sí lo parecía. Bajo, en absoluto.  * Marcelo CERVELLÓ, corresponsal en Barcelona de ÓPERA ACTUAL