Daniel Harding y la Accademia di Santa Cecilia, del silencio hacia el silencio

Granada

10 / 07 / 2025 - Alejandro FERNÁNDEZ - Tiempo de lectura: 4 min

verdi granada El maestro Daniel Harding © Festival de Granada / Fermín RODRÍGUEZ
verdi granada Federica Lombardi, Teresa Romano, Francesco Demuro y Giorgi Manoshvili, solistas de la 'Messa da Requiem' © Festival de Granada / Fermín RODRÍGUEZ
verdi granada La Orchestra e Coro dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia © Festival de Granada / Fermín RODRÍGUEZ

Festival Internacional de Música y Danza de Granada

Verdi: MESSA DA REQUIEM

Orchestra e Coro dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia. Federica Lombardi, soprano. Teresa Romano, mezzosoprano. Francesco Demuro, tenor. Giorgi Manoshvili, bajo. Dirección: Daniel Harding. Palacio Carlos V, 6 de julio de 2025.

El ecuador del Festival Internacional de Música y Danza de Granada 2025 estuvo protagonizado, el pasado fin de semana, por una de las formaciones orquestales europeas más prestigiosas, la Orchestra e Coro dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia de Roma, de la mano de su nuevo director titular, el británico Daniel Harding, quien también se hizo acompañar en los dos programas desarrollados en el escenario central del Palacio de Carlos V del coro de la formación, al cuidado del maestro Andrea Secchi. En estas dos citas imprescindibles se abordaron dos programas, a cual más interesante: por un lado, uno con obras de Debussy y Ravel; mientras que para la última cita, Harding propuso al auditorio la Messa da Requiem de Verdi.

En el concierto del sábado 5, La mer de Debussy fue la encargada de abrir el tarro de las esencias, una obra maestra que encapsula el impresionismo musical, evocando paisajes naturales con una técnica impecable. La segunda parte estuvo protagonizada por Daphnis et Chloé —sinfonía coreográfica para orquesta y coro— de Ravel, estrenada en 1912 por encargo de Diaghilev al compositor del País Vasco francés, obra que combina el rigor formal sobre una Grecia imaginaria incluyendo un conjunto coral en el apartado musical que rara vez se interpreta en España en su versión completa, lo que añadía un plus para los aficionados. La versión se caracterizó por el sentido con el que Ravel trata la masa coral, incluyéndola como una sección más dentro del conjunto, aprovechando para aumentar la paleta de colores. Cabe señalar, además, el profundo conocimiento que Harding demostró desde el podio sobre la arquitectura de ambas partituras, destacando también la especial articulación de las cuerdas y el empaste de las maderas del conjunto sinfónico, que el director británico exprimió logrando, en el caso de Ravel, una versión sólida y de referencia.

"Lectura decididamente lírica y contrastante la propuesta por Harding, gracias a la sensibilidad del conjunto orquestal y la masa coral, que reaccionaron de forma precisa a las indicaciones del maestro inglés"

La Academia romana vive un momento áureo junto a su nuevo titular, y prueba de ello se vivió el pasado domingo con la interpretación de la monumental Messa da Requiem verdiana, obra interpretada en la temporada de abono del conjunto y que viaja también al Maestranza de Sevilla tras la estela dejada entre los muros del Palacio de Carlos V. La magia creada regaló instantes en los que público y artistas consiguieron latir a un mismo. Harding, solistas, orquesta y coro lo consiguieron desde que el maestro alzó los brazos para introducir las “cuatro p” que exige Verdi al comienzo del «Introitus», aguardando el silencio para introducir los compases iniciales de los cellos y violines antes de la entrada casi musitada del conjunto coral y del, en este caso, desigual cuarteto vocal formado por la inicialmente dubitativa soprano Federica Lombardi, la mejorable mezzo Teresa Romano, el meticuloso tenor Francesco Demuro y la voz iluminada del bajo Giorgi Manoshvili. Lectura decididamente lírica y contrastante la propuesta por Harding, gracias a la sensibilidad del conjunto  orquestal y la masa coral, que reaccionaron de forma precisa a las indicaciones del maestro inglés, quien no dudó en aportar singularidad a la versión, enfatizando pasajes en ocasiones susurrados tanto con el coro como con los solistas, subrayando así los cuatro pilares que, según Arturo Reverter, el autor de las notas al programa, sustentan la partitura verdiana: «horror, temor, contrición y súplica», cualidades vocales que singulariza Verdi con los solistas. Cuestión aparte es que se alcancen, pues se necesita algo más que técnica vocal y gusto musical.

En otro orden de cosas, y no por ello menos importante, está el texto, que en el caso del ordinario latino, más allá de la pronunciación italianizante o latina, exige cierto mimo en la dicción, algo que se echó en falta en el caso del Coro dell’Accademia, ligado a un continuo ligado irreconocible. Esta falta de rigor en la dicción del texto también se apreció en el uso de la vocal /e/ en el caso de Teresa Romano, que nunca hizo acto de presencia.

Pero en esta personalísima lectura de Harding, dramática y evocadora de los grandes títulos operísticos verdianos, cabe reseñar también la correcta, aunque con matices, participación del cuarteto solista, comenzando por la soprano, titubeante en el «Kyrie», sí, pero soberbia en el número conclusivo. A pesar del poderoso registro grave de Romano, fue quizás la pieza más frágil del cuarteto, donde en el registro agudo mostró fragilidad y falta de precisión. Demuro, por su parte, aportó un timbre acerado, cuidado fraseo y emisión generosa capaz de traspasar el conjunto sinfónico y coral; una voz que sedujo, entre otras cosas, por el cuidado de la dicción: todo cuenta y casi siempre nada sobra. Reveladora fue también la voz del bajo, sencillamente rotundo, cantante que volverá a los escenarios españoles la temporada próxima con la producción del Evgeni Onegin que prepara Les Art de Valencia.  * Alejandro FERNÁNDEZ, corresponsal en Granada de ÓPERA ACTUAL

.wt-cli-cookie-bar-container { display: none !important; } #etiquetas_noticias_relacionadas, #pf-src-icon, #cabecera_noticia { display: none !important; } #pf-content #pf-header-img { max-height: 100px !important; margin-bottom: 40px !important; } #pf-content img { width: 100% !important; height: auto !important; } #printfriendly img { width: 100% !important; height: auto !important; }