Christopher Maltman y el despertar de la belleza

Barcelona

05 / 11 / 2021 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 3 min

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Christopher Maltman / operaactual.com Christopher Maltman brilló en el Life Victoria © Life Victoria / Elisenda CANALS
Christopher Maltman / operaactual.com Un momento del recital de Christopher Maltman © Life Victoria / Elisenda CANALS
Christopher Maltman / operaactual.com Maltman y Saint-Gil recibiendo la ovación del público © Life Victoria / Elisenda CANALS

'Lied' Festival Victoria de los Ángeles

Recital de Christopher MALTMAN

Obras de Ralph Vaughan Williams y Robert Schumann. Christopher Maltman, barítono. Audrey Saint-Gil, piano. Recinte Modernista de Sant Pau, 3 de noviembre.

Son pocos los cantantes capaces de destacar tanto en el campo operístico como de cámara, y menos en repertorios y compositores tan ajenos como Verdi, Mozart, Schubert o Schumann. Una de estas excepciones es el barítono inglés Christopher Maltman quien, durante las próximas semanas, encarnará al protagonista de Rigoletto en el Gran Teatre del Liceu y que, como aperitivo, ofreció un espléndido recital liederístico en el Lied Festival Life Victoria.

La versatilidad es la característica principal de la brillante carrera de Maltman, facultad que le ha llevado a destacar en los más importantes teatros y auditorios del mundo. Su hermosa voz, de perfil claramente baritonal, está sustentada por una sólida técnica que le permite desplegar una amplísima gama dinámica. Si a ello se le añade una perfecta dicción en los diferentes idiomas en los que se desenvuelve artísticamente, un fraseo expresivo y de muchos quilates, así como una presencia escénica magnética, se obtendrá el retrato de un cantante todoterreno y de indiscutible personalidad.

Todo ello se puso de manifiesto desde la primera nota que el cantante emitió en este recital en el Recinte Modernista de Sant Pau, perteneciente al poco difundido ciclo Four last songs, de Ralph Vaughan Williams. El compositor inglés, miembro de una brillante generación británica a caballo entre el siglo XIX y el XX formada por Gustav Holst, William Walton o Frederick Delius entre otros, dedicó buena parte de su vida y obra a la canción, recopilando, en la estela de Béla Bartók, una gran muestra del cancionero popular inglés. Ese bagaje otorga a su música un carácter particular e intransferible que encuentra en sus songs uno de los vehículos de expresión más remarcables. Buena muestra de ello son estas últimas canciones, con las que Maltman abrió el recital y, sin duda, las inspiradas y mucho más difundidas Songs of travel que el barítono inglés interpretó a continuación.

"En la inspirada "Let Beauty Awake", Maltman desplegó un sutil y suntuoso fraseo que puso de relieve ese despertar de la belleza al que hace referencia el texto de Robert Louis Stevenson"

La rotundidad con la que abordó la pieza inicial de Songs of travel, «The Vagabond», encontró el contraste adecuado en la inspirada «Let Beauty Awake», en la que Maltman desplegó un sutil y suntuoso fraseo que puso de relieve ese despertar de la belleza al que hace referencia el texto de Robert Louis Stevenson. El resto del ciclo constituyó un auténtico deleite, firmando el barítono una versión de auténtica referencia. Un nivel que se mantuvo en la segunda parte, centrada en el corpus liederístico de Robert Schumann, primero con una selección en la que destacó una matizada interpretación de «Belsazar» y la contundencia vocal desplegada en «Die beiden Grenadiere».

Christopher Maltman concluyó su largo y brillante recital con el Liederkreis Op. 24 de Schumann con el colofón de un exquisito «Mit Myrten und Rosen» pleno de elegancia y frescor. Su compenetración con la pianista acompañante, Audrey Saint-Gil, fue absoluta, no en vano la pianista y directora francesa es, además, su esposa. Saint-Gil se mantuvo en un eficiente segundo plano, facilitando el despliegue vocal del cantante y acoplándose bien a las particularidades acústicas de la sala.

Previamente a la aparición de Maltman y Saint-Gil en escena, el Life Victoria tuvo el acierto de programar, como es habitual, un pequeño recital protagonizado por la soprano Carmen Mateo y la pianista Mar Compte. La prestación de Mateo constituyó una auténtica revelación, exhibiendo una voz de atractivo timbre y variada coloración, un fraseo de gran elegancia y expresividad así como un notable carisma escénico. Sin duda, una soprano a la que seguir la pista. Mar Compte la acompañó excelentemente en piezas de Maurice Ravel, Clara Wieck y Pauline Viardot. * Antoni COLOMER, crítico de ÓPERA ACTUAL