Celso Albelo consolida en Sicilia su Pirata

Palermo

26 / 10 / 2021 - Mauro MARIANI - Tiempo de lectura: 3 min

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il pirata-bellini-massimo-operaactual-albelo Celso Albelo como protagonista de la ópera de Bellini © Teatro Massimo / Rosellina GARBO

Teatro Massimo

Bellini: IL PIRATA

Roberta Mantegna, Natalia Gavrilan, Celso Albelo, Vittorio Prato, Giovanni Battista Parodi, Motoharu Takei. Dirección musical: Francesco Lanzillotta. Dirección de escena: Luigi Di Gangi y Ugo Giacomazzi. 20 de octubre 2021.

En los últimos años no falta Il Pirata en la escena teatral, pero durante casi dos siglos fueron poquísimos los tenores que se atrevieron a afrontar las tremendas dificultades del papel de Gualtiero, el protagonista que Bellini escribió para el mítico Giovan Battista Rubini, un cantante que podía alcanzar hasta el Fa sobreagudo. Gualtiero llega solo hasta el Re, pero se mueve de modo prevalente en el registro agudo, aunque deba demostrar también un robusto registro central y al mismo tiempo agilidad y fuerza. Se trata, en efecto, de una parte difícil y muy fatigosa, que prácticamente la hace casi imposible. Celso Albelo, sin embargo, está en condiciones de enfrentarse adecuadamente con este personaje y lo cierto es que ha sido el protagonista en esta y en otras ediciones recientesde Il Pirata. El tenor español ha cantado ahora el rol con una seguridad asombrosa haciendo que todo pareciera fácil –solo en los extremos agudos se evidenciaba cierto esfuerzo– y consiguiendo al mismo tiempo expresar la complejidad de un personaje guerrero y rebelde y no por ello menos perdidamente enamorado.

La intérprete de Imogene debe medirse con otros dos mitos, no tan remotos como Rubini pero cuyas interpretaciones se han oído mucho en disco, con los obvios nombres de Maria Callas y Montserrat Caballé. También este papel es especialmente arduo, pero no causó dificultad alguna a Roberta Mantegna, quien ofreció con este rol la mejor interpretación que hasta ahora le hemos escuchado. Su voz, homogénea en todos los registros y con agudos fáciles y seguros, le permite dar todo su encanto a las larguísimas melodías bellinianas. Pudo así expresar sobre todo la vertiente melancólica de Imogene, aunque en el aria conclusiva –la primera escena de locura del melodrama romántico italiano– hubiera podido alcanzar una mayor variedad de colores y un fraseo más incisivo.

"Celso Albelo cantó el rol con una seguridad asombrosa haciendo que todo pareciera fácil y consiguiendo al mismo tiempo expresar la complejidad de un personaje guerrero y rebelde y no por ello menos perdidamente enamorado"

Ernesto era el barítono Vittorio Prato, de voz clara y no muy potente pero intérprete musical, elegante y estilísticamente atento. En los papeles menores estuvieron muy bien Natalia Gavrilan y Giovanni Battista Parodi y quedó algo más pálido Motoharu Takei. Francesco Lanzillotta transmitió un gran vigor a la orquesta en la sinfonía inicial y acompañó luego a los cantantes respirando con ellos y cuidando de no cubrir sus voces, consiguiendo no obstante que la orquesta no pasase a un segundo plano y contribuyese de modo determinante al resultado expresivo, tanto en los momentos más elegíacos como en los más dramáticos, encontrando siempre el tono exacto para el naciente romanticismo de esta ópera sin confundir a Bellini con Verdi.

La dirección escénica de Luigi Di Gangi y Ugo Giacomazzi se limitó a regular los movimientos esenciales de los solistas, dejando al coro prácticamente inmóvil. También era suya la decoración, consistente en una tarima y en algunas fajas y cordajes que bajaban de lo alto y que podrían aludir, según parece, a los aparejos de la nave pirata. Por suerte, se contaba con la iluminación dispuesta por Luigi Biondi para hacer patente la atmósfera tempestuosa, dramática y romántica de esta ópera.  * Mauro MARIANI, crítico en Italia de ÓPERA ACTUAL