Celebrando a Carner

Peralada

30 / 07 / 2020 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 3 min

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David Alegret y Rubén Fernández Aguirre ofrecieron un interesante viaje por la canción catalana © Festival Castell de Peralada / Miquel GONZÁLEZ
David Alegret y Rubén Fernández Aguirre ofrecieron un interesante viaje por la canción catalana © Festival Castell de Peralada / Miquel GONZÁLEZ

Festival Castell de Peralada

Recital David ALEGRET

En 'streaming'

Obras de Toldrà, Guinovart, García Demestres, Massana, Lamote de Grignon, Rodrigo, Bonet, Ortega y Serra. David Alegret, tenor. Rubén Fernández Aguirre, piano. Esglèsia del Carme. 28 de julio de 2020.

Ante la complicada situación actual y las restricciones debidas a la pandemia, el Festival al Castell de Peralada ha apostado en esta edición por una oferta transversal que incluye diálogos, mesas redondas y recitales en streaming. El primer recital lírico ha ido a cargo del tenor David Alegret y el pianista Rubén Fernández Aguirre, que han elaborado un concienzudo e interesante programa centrado en la poesía del escritor catalán Josep Carner, de quien, ese año, se cumple el 50º aniversario de su muerte. Una apuesta valiente, tan necesaria como arriesgada en un país como este en el que, a menudo, el género de la canción no ha sido tratado con el mismo rigor que en otras latitudes.

El recital tenía un interés añadido pues incluía tres ciclos, dos de ellos nuevas creaciones, de autores actuales, todos presentes en la sala: Albert Guinovart, Alberto García Demestres y Miquel Ortega. El ciclo de Guinovart, titulado Els somnis, es una muestra del estilo desacomplejadamente romantizante del autor, muy conectado con el universo de Toldrà. Habría que resaltar la primera de las tres canciones (“He somniat que dins la mar nocturna”), de gran brillantez vocal, lirismo desbocado y un tratamiento pianístico exuberante en el cual, tanto tenor como pianista, encontraron el punto exacto de expresividad para una pieza destacable.

"Una apuesta valiente, tan necesaria como arriesgada en un país como el nuestro en el que, a menudo, el género de la canción no ha sido tratado con el mismo rigor que en otras latitudes"

El estilo de García Demestres, de los tres compositores el más alejado de la estética de Toldrà, es más ecléctico, con una escritura vocal y pianística más angulosa que apuesta por el contraste, tanto en el aspecto expresivo como tímbrico. Bellísima la segunda pieza de su tríptico Temps de poeta (“Si em vaga”), de enorme poder dramático, en la que Alegret dio lo mejor de sí mismo, tanto por fraseo como por la sutil utilización de la media voz.

En el caso de Miquel Ortega, aunque el ciclo Les quatre estacions no ha sido creado recientemente sino en sus años de juventud, se aprecia su proverbial dominio y sensibilidad para el tratamiento de la voz, tanto en fragmentos narrativos (inicio de “Fa molt fred”, donde se intuye un cierto perfume pucciniano) como en pasajes de mayor espesor poético (“Obsessió lunar”). La naturalidad en el desarrollo melódico y la capacidad innata para transitar de un lenguaje musical a otro es una de las características principales de uno de los compositores más prolíficos de nuestro país.

El recital incluyó también un interesante bloque con diferentes versiones del famoso poema Canticel, uno de los más representativos de Carner, a cargo de diferentes creadores (Massana, Lamote de Grignon, Toldrà, Rodrigo y Bonet) y otro de canciones de Joaquim Serra para acabar con un pequeño pero sentido homenaje a Narcisa Toldrà, la hija del compositor, fallecida recientemente.

Hay que destacar, necesariamente, la excelente labor de Rubén Fernández Aguirre al piano, totalmente implicado, atento a las inflexiones de Alegret y, cuando el repertorio lo requería, aportando un virtuosismo de buena ley.