Celebración navideña y popular en La Zarzuela

Madrid

02 / 01 / 2020 - José María MARCO - Tiempo de lectura: 3 min

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gala Rocío Ignacio y Jorge de León, fueron los solistas protagonistas de la gala © Teatro de La Zarzuela / Javier DEL REAL
gala Rocío Ignacio y Jorge de León, fueron los solistas protagonistas de la gala © Teatro de La Zarzuela / Javier DEL REAL
gala Rocío Ignacio y Jorge de León, fueron los solistas protagonistas de la gala © Teatro de La Zarzuela / Javier DEL REAL

Teatro de La Zarzuela

Gala lírica

Concierto de Navidad

Rocío Ignacio, soprano. Jorge de León, tenor. Obras de Pablo Luna, Amadeo Vives, Manuel Fernández-Caballero, Jacinto Guerrero, Manuel Penella, George Gershwin, Andrew Lloyd Weber, Franz Lehar, Leonard Bernstein y Claude-Michel Schönberg. Coro Titular del Teatro de La Zarzuela, Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dirección: Óliver Díaz. 28 de diciembre de 2019.

Para celebrar la Navidad, el Teatro de La Zarzuela organizó un concierto de música popular, cantable y “participable”, por así decirlo, con el concurso de la Orquesta de la Comunidad de Madrid y el Coro Titular del coliseo, bajo la dirección –matizada y dinámica– de Óliver Díaz, quien actuó como un simpático maestro de ceremonia, comprometido a fondo con lo que debía convertirse en una fiesta.

"La soprano Rocío Ignacio lució una voz consistente, bien proyectada, con amplitud de registro y variedad de colores, también con una gran solvencia técnica que le permite encarar con soltura adornos y filados muy hermosos"

Las estrellas invitadas eran la soprano Rocío Ignacio y el tenor Jorge de León, un dúo bien compenetrado. La primera parte estuvo dedicada a la zarzuela, con una versión brillante y efectista, como es debido, del preludio de El niño judío y una fina interpretación del de La pícara molinera, página llena de gracia. El Coro de La Zarzuela, que empezó con alguna vacilación en “¿Dónde va la alegría?” de Doña Francisquita, se impuso luego con energía y claridad en la Masquerade de El fantasma de la Ópera y en el “Do You Hear the People Sing” de Los miserables, que  culminó la velada en modo épico, como una reivindicación del arte popular, algo siempre adecuado en un teatro dedicado a la zarzuela.

La página de El fantasma culminó una segunda parte dedicada a la opereta (La viuda alegre) y a la comedia musical (West Side Story), con una versión luminosa y alegre de la muy cinematográfica obertura de Girl Crazy, de Gershwin.

La soprano Rocío Ignacio lució una voz consistente, bien proyectada, con amplitud de registro y variedad de colores, también con una gran solvencia técnica que le permite encarar con soltura adornos y filados muy hermosos. Estuvo espléndida en una versión ingenua y descarada de “I Feel Pretty” de West Side Story y tan solo un acusado vibrato empañó algunas veces su actuación.  Jorge de León, con su magnífico instrumento, lleno de color y de energía, intentó salvar (sin conseguirlo del todo) la imposible “Fiel espada triunfadora”, para luego llenar el teatro con una sentimental y matizada “María”, que dio la réplica a su compañera. Juntos dieron vida al maravilloso dúo de El Gato Montés, cantado con intención y sensualidad, y consiguieron seducir a todos con una versión aérea, elegante y evocadora del vals a dúo de La viuda alegre. Un emocionante “Tonight”, también de West Side Story, resumió la actuación de los dos artistas.

¿Y la Navidad, se preguntará algún lector? Llegó con las dos propinas, “Jingle Bells” y “White Christmas”, derroche de simpatía y coreadas por un público que se divirtió de lo lindo.