Camarena pone en pie al Campoamor

Oviedo

16 / 06 / 2021 - Diana DÍAZ - Tiempo de lectura: 2.5 min

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camarena oviedo / operaactual.com Javier Camarena, junto al director Lucas Macías © Festival de Teatro Lírico Español / Alfonso SUÁREZ
camarena oviedo / operaactual.com Javier Camarena en un momento del concierto © Festival de Teatro Lírico Español / Alfonso SUÁREZ

XXVIII Festival de Teatro Lírico Español

Concierto JAVIER CAMARENA

Obras de Chapí, Vives, Guerrero, Giménez o Sorozábal. Oviedo Filarmonía. Dirección: Lucas Macías. Teatro Campoamor, 11 de junio de 2021.

Javier Camarena es «un artista que se preocupa por lograr una conexión especial con el público, como el propio tenor ha expresado». Así comenzaba la crítica de enero del pasado año, cuando el tenor renovó su idilio con el público asturiano en el segundo recital que ofrecía en el Auditorio de Oviedo. Y así pueden repetirse estas líneas sobre el último regreso del cantante mexicano. En 2020, Camarena ponía a la sala ovetense en pie; y lo mismo sucedió esta vez, pero desde las tablas del Teatro Campoamor, en la programación del Festival de Teatro Lírico Español. El propio tenor celebraba su primera vez en el coliseo carbayón –primero desde las redes sociales y luego durante su concierto–, en esta ocasión junto a Oviedo Filarmonía y bajo dirección de su titular, Lucas Macías. Siempre cariñoso y cercano, Camarena sabe cómo conquistar al público, y especialmente cantando. Cada una de sus visitas genera una expectación importante, para repetir experiencias de alta calidad musical. A saber, levantar al público de las butacas en el Campoamor no es tarea fácil.

"Siempre cariñoso y cercano, Camarena sabe cómo conquistar al público, y especialmente cantando, y por eso cada una de sus visitas genera una expectación importante, para repetir experiencias de alta calidad musical"

Más contenido Camarena en «Por el humo se sabe» al inicio del concierto, llegaron sin embargo ya los primeros bravos con esta romanza de Doña Francisquita, sin duda en respuesta a la parte central, más cálida ante el recuerdo amoroso. Sin embargo, la romanza de tenor «Mujer de los negros ojos» de El huésped del Sevillano fue de lo mejor de la primera parte, para apreciar otra expresividad en un fraseo de delicados contornos. A más fue la interpretación con «Flor roja», página que el mismo compositor, Jacinto Guerrero, incluyó en Los gavilanes. Entonces el tenor mostró su magia expresiva, sobre todo con ese abanico de dinámicas que domina mientras modela los arcos vocales. «Bella enamorada», con distinto carácter, cerró la primera parte. La página de El último romántico de Soutullo y Vert permitió al cantante lucir su recorrido vocal, con ese timbre brillante, en la voz del enamorado que desvela sus deseos.

Para mayor entusiasmo del público, tras el descanso se contemplaron otras páginas inolvidables del género, que Camarena domina plenamente en su repertorio. La segunda parte se inició con las granadinas de Emigrantes, la zarzuela más recordada de Tomás Barrera. Como cabía esperar, aquí se renovó la ovación al tenor, prolongando esas líneas con giros preciosistas de manera expresiva y elegante en la interpretación. Otra pieza de referencia es la jota «Te quiero morena», que José Serrano incluyó en su humorada El trust de los tenorios, y que sirvió a Camarena para mayor lucimiento de su caudal e impulso vocal. El delirio del público llegó con «No puede ser», la conocida romanza de La tabernera del puerto de Sorozábal, que no pudo sino estar en los bises (éstos sin sorpresas ni añadidos) del concierto, cuyo programa cerró «Deja la guadaña, segador» de la opereta Black el payaso, con delicadas curvas prolongadas en un fraseo exquisito. Ojalá el tenor mexicano cumpla las palabras que cantó como Dupont en esta última parada del programa: «¡Pronto, pronto, pronto volveré!».  * Diana DÍAZ, corresponsal en Oviedo de ÓPERA ACTUAL