Bruselas: El nuevo 'Macbeth Underworld'

01 / 10 / 2019 - Xavier CESTER - Tiempo de lectura: 3 min

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Una escena del montaje Thomas Jolly de la obra de Pascal Dusapin © La Monnaie / Matthias BAUS
Magdalena Kožená interpretó magistralmente Lady Macbeth © La Monnaie / Matthias BAUS
El veterano tenor Graham Clark como Porter © La Monnaie / Matthias BAUS
Kristinn Sigmundsson como Ghost junto a las tres Weird Sisters © La Monnaie / Matthias BAUS

La Monnaie-De Munt

Pascal Dusapin: MACBETH UNDERWORLD

Estreno absoluto

Georg Nigl, Magdalena Kožená, Kristinn Sigmundsson, Graham Clark. Dirección: Alain Altinoglu. Dirección de escena: Thomas Jolly. 29 de septiembre de 2019.

 

La tragedia escocesa de Shakespeare continúa siendo una fuente inagotable de inspiración para todo tipo de creadores. Para su producción de obertura de temporada, La Monnaie-De Munt ha confiado en Pascal Dusapin, compositor programado con regularidad por el teatro bruselense, para ofrecer una nueva mirada a la conocida historia. El punto de partida del libreto en inglés de Frédéric Boyer es sugerente: Macbeth y su esposa vuelven del infierno para revivir una trama de ambición, crimen y muerte. Los principales acontecimientos de la pieza teatral son recreados como en un prisma deformado en el cual los elementos sobrenaturales y nocturnos son predominantes. Una óptica fantasmagórica y oscura que tiene su correspondencia tanto en la música de Dusapin como en el montaje de Thomas Jolly.

"Dusapin privilegia la inteligibilidad del texto con puntuales vuelos líricos concentrados en el personaje de Lady Macbeth, aquí menos una virago infernal que una figura dolorida y con buenas dosis de melancolía, recreadas de forma admirable por Magdalena Kožená"

La partitura del compositor francés es rica en texturas suntuosas, explosiones amenazadoras y climas inquietantes, puntuados por momentos de estasis y ecos de la era isabelina (en especial, por el uso del archilaúd). Solo el personaje del Porter (el veteranísimo Graham Clark) aporta un respiro cómico, mientras que las Weird Sisters están encarnadas por un trío femenino de carácter sinuoso presidido por una soprano cómoda en la estratosfera (Ekaterina Lekhina) y una voz blanca (Elyne Maillard) que encarna al enigmático Child. La escritura vocal de Dusapin privilegia la inteligibilidad del texto con puntuales vuelos líricos, concentrados en el personaje de Lady Macbeth, aquí menos una virago infernal que una figura dolorida y con buenas dosis de melancolía, recreadas de forma admirable por Magdalena Kožená. La escritura de Macbeth es más tensa y penetrante, características que no suponen ningún problema para Georg Nigl, espléndido barítono habituado al repertorio de los siglos XX y XXI. La firmeza de Kristinn Sigmundsson como Ghost completaba un equipo vocal de altura.

Con una partitura no exenta de aciertos y bellezas, ¿por qué la primera impresión de este Macbeth Underworld no es convincente al cien por cien? Una posible respuesta es que el tono umbrío empapa de tal manera el conjunto que el resultado global acaba siendo monocorde, incluidas dos escenas finales anticlimáticas: la locura de la Lady, más recitada que cantada, y la muerte del protagonista. La culpa, en todo caso, no es de la dirección musical de Alain Altinoglu, quien obtuvo una respuesta dúctil y expresiva de la orquesta. La producción de Thomas Jolly (con escenografía de Bruno de Lavenère, iluminación de Antoine Travert y vestuario de Sylvette Dequest) es fiel al carácter fantasmal de la ópera, como en la caracterización de los protagonistas. El movimiento continuo del decorado (interrumpido por un fallo técnico sin importancia) traslada la acción con agilidad desde un bosque amenazador al castillo de Macbeth y a su lecho marital, y permite a Jolly ofrecer algún buen truco visual (los folios de la carta que vuelan a la mano de Lady Macbteth) dentro de una dirección de escena ajustada a las características singulares de la obra.