Bilbao: Una 'Lucia' para todos

13 / 10 / 2019 - José Miguel BALZOLA - Tiempo de lectura: 3 min

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Ruth Iniesta © Ópera Garage / Enrique Moreno ESQUIBEL
Un momento de esta producción 'underground' pensada para todos los públicos © Ópera Garage / Enrique Moreno ESQUIBEL
Imagen del garaje donde se representó la ópera © Ópera Garage / Enrique Moreno ESQUIBEL

Ópera Garage

Donizetti: LUCIA DI LAMMERMOOR

Versión reducida y semiescenificada

Ruth Iniesta, Manuel Lanza, Shalva Mukeria, Emmanuel Farraldo, David Cervera, Ruth Terán. Dirección: Borja Mariño. Dirección de escena: Emiliano Suárez. Garage San Mamés, 4 de octubre de 2019.

Se consolida la idea de ofrecer unas versiones sintetizadas de óperas del repertorio más frecuente y asociado al que se ofrece en la temporada de ABAO Bilbao Opera: el año pasado fue La Bohème, y ahora Lucia di Lammermoor. Sintetizadas y con recortes y argumentos adaptados al especial entorno que ofrece el garage, con la música en versión para piano, arpa y flauta, esta Lucia se mostró como todo un acierto.

El local alternativo, de coste reducido, es completamente ajeno al de la ópera convencional: en Burgos fue una nave de desguace de automóviles y en Bilbao un viejo garaje que aun se alza en medio de la ciudad. La flauta de Pilar Constancio junto al arpa de José Antonio Domené y el piano -y dirección musical- de Borja Mariño se encargaron de dar vida a la partitura ante una propuesta escénica reducida a un espacio vacío salvo por unos pocos elementos de utilería: unas sillas, absolutamente dispares entre ellas, y un grupo de palets que, cubiertos de una manta, hacían de cama. Para mejor comprensión de los no iniciados, hubo algunos cambios en el libreto: primero, la acción se trasladó a tiempos actuales; el enfrentamiento entre familias aquí lo es entre unos protagonistas colgados y un resto de familia straight (el actualizado vestuario de Carola Baleztena consigue diferenciar bien cada grupo); y se suprimieron además partes que requieren la actuación de coro.

Una hábil dirección de escena de Emiliano Suárez y una conseguida iluminación de Carlos Alzueta ayudaron a que los cortes no convirtieran la función en un mero juguete teatral, sino que fueran el marco, simple pero adecuado, para una ópera en tamaño reducido. El resto lo hizo un elenco de primera: Ruth Iniesta, estuvo espléndida como dominadora del difícil personaje protagonista; Shalva Mukeria fue un Edgardo expresivo y con fina línea de canto, Manuel Lanza mostró su voz bien timbrada, potente y sedosa. Este trío tuvo actuaciones tan destacables como las de Emmanuel Farraldo, Ruth Terán y David Cervera. Sus voces se unieron además para acompañar -como reducido coro- a los protagonistas en sus arias y cabalette. Un verdadero éxito por el que todos recibieron merecidos aplausos de un público sorprendentemente joven que había llenado a petar el desangelado local convertido en teatro alternativo.