Bernheim en Les Arts, un programa de emociones

Valencia

23 / 02 / 2022 - César RUS - Tiempo de lectura: 3 min

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bernheim-operaactual-lesarts Benjamin Bernheim en Les Arts © Palau de Les Arts / Miguel LORENZO

Palau de Les Arts

Recital de BENJAMIN BERNHEIM

Les Arts és 'Lied'

Obras de Chausson, Brahms y Duparc. Carrie-Ann Matheson, piano. 20 de febrero de 2022.

Uno de los alicientes del actual ciclo de Lied en el Palau de Les Arts era el debut en Valencia de Benjamin Bernheim. El tenor francés se presentó con un programa que no buscaba el aplauso fácil, sino despertar las emociones más profundas de la audiencia. De hecho, comenzó y terminó con dos autores como Chausson o Duparc, para cuya apreciación se necesita, por parte del público, cierta sensibilidad musical y poética.

Bernheim comenzó con el Poème de l’amour et de la mer, una de las obras cumbre del repertorio francés que, normalmente, se asocia a una voz femenina, pero que no está especificada así y puede, por tanto, ser interpretada por un cantante. El tenor dominó a la perfección el estilo gracias a una impecable dicción y a una natural intuición poética para colorear adecuadamente cada verso. Usó todos los recursos a su alcance e incluso rozó un cierto parlando en algunos versos como “Quel son lamentable et sauvage, va sonner l’heure de l’adieu” logrando un efecto desolador. Pero fue, sin duda, en “Le temps de lilas” cuando alcanzó el momento de mayor intensidad gracias al contraste entre la luminosidad de su voz y la melancolía que transmitía en los versos. A continuación, cuatro Lieder de Brahms de impecable estilo en los que supo matizar cada uno de los versos. Cerró el programa con tres mélodies de Duparc: tras las célebres “L’invitation au voyage” y “Phidyle” le sucedió “La vie anterieur” con la que devolvió la desolación que había logrado con Chausson, entonces en los versos de Baudelaire. Valiente manera de cerrar un recital.

"Hay que destacar la peculiar técnica del cantante con la que puede recurrir tanto a la voz de pecho en los agudos como a la voz mixta para crear delicadas texturas"

Para compensar, en el turno de bises Bernheim cambió de tercio para ofrecer algunas célebres páginas operísticas como el aria de Lensky, una sorprendente versión del aria de Pinkerton cantada en francés y el “Pourquoi me réveiller” de Werther. Pero, sin duda, la mejor propina fue ese Morgen! de Richard Strauss cantado con una delicada y solar media voz. En ese sentido, hay que destacar la peculiar técnica del cantante con la que puede recurrir tanto a la voz de pecho en los agudos como a la voz mixta para crear delicadas texturas.

Para ello contó con la pianista Carrie-Ann Matheson, quien demostró sensibilidad y conocimiento del estilo. Pero, además, en una obra tan exigente para el piano como es el Poème de l’amour et de la mer estuvo a la altura interpretativa de su colega.  * César RUS, corresponsal en Valencia de ÓPERA ACTUAL