Barcelona: Padullés canta al amor y al horror

26 / 10 / 2019 - Aniol COSTA-PAU - Tiempo de lectura: 3 min

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Roger Padullés, artista fijo del festival © LIFE Victoria / Elisenda CANALS
Padullés, acompañado por Rubén Fernández Aguirre © LIFE Victoria / Elisenda CANALS
También participaron en el recital Marta Cardona (violín) y Laia Puig (violoncelo) © LIFE Victoria / Elisenda CANALS

Festival Life Victoria

Recital ROGER PADULLÉS

Obras de Amy Beach, Nadia Boulanger, Lili Boulanger e Ilse Weber. Rubén Fernández Aguirre, piano. Sala Alicia de Larrocha, Auditori de Barcelona, 24 de octubre de 2019.

Cantos al amor y al horror en el Festival Life Victoria. ¿Es posible la música en un contexto terrorífico como son los campos de exterminio? O, en definitiva, ¿son compatibles el Arte y el Holocausto? Estas preguntas desencadenaron extensas discusiones filosóficas a lo largo del siglo XX y hasta la actualidad. En este recital, Roger Padullés brindó su particular punto de vista sobre la cuestión, presentando un programa que aunaba canciones de amor y canciones de cuna escritas en un campo de concentración.

"Ilse Weber fue asesinada en Auschwitz el 1944 junto a su hija menor, a quien cantaba las canciones que ella misma había escrito camino de la cámara de gas"

Es, sin duda, un repertorio poco frecuente y difícil de mezclar, ya que transita desde al amor al horror, pero Padullés superó el reto con muy buena nota. Durante todo el recital ofreció un timbre de voz cuidado y cálido, con una proyección de volumen que en los momentos de mayor intensidad abrumaba el público de la acogedora sala Alicia de Larrocha de l’Auditori barcelonés. Y, al mismo tiempo, esa potencia contrastaba con la delicadeza y la precisión con la que el tenor acometía los pianissimi, la mayoría en finales de frase, con los que compungía a los espectadores.

Rubén Fernández Aguirre, acompañante de referencia, cumplió con excelencia en todas las piezas. Además, dos de las canciones de Amy Beach requirieron la participación de Marta Cardona y Laia Puig, violín y violoncelo, ambas a muy buen nivel.

El recital empezó con algunas de las piezas de la citada Amy Beach, compositora muy reivindicada en esta edición del Festival Life Victoria. Canciones románticas, como la divertida O mistress mine, where are you roaming? con texto de Shakespeare o la apasionada Take, o take those lips away, con unos pianissimi deliciosos. Padullés continuó con las piezas de las hermanas Nadia y Lili Boulanger, como el delicado Cantique de la primera de ellas o la fina y tierna Au pied de mon lit de la segunda.

Por otra parte, contrastaron las preciosas y terribles canciones de Ilse Weber, asesinada en Auschwitz el 1944 junto a su hija menor, a quien cantaba las melodías que ella mismo había escrito camino de la cámara de gas. Pero Weber no cantaba ni creaba con ninguna pretensión artística, sino como acto de supervivencia para apaciguar el sufrimiento de los niños de los campos. Un momento especialmente emotivo fue la canción de cuna Wiegala, con la que se Padullés clausuró el recital.

Así pues, se trató de un programa que viajó desde la voz apasionada y bulliciosa de un amante al llanto de una mujer que canta a un niño al borde de la muerte. De esta manera, Padullés puso de manifiesto que incluso en las circunstancias más funestas hay momentos para el amor y la belleza que se convierten en necesarios y que hoy no deben dejarse de cantar.