Barcelona: 'Cendrillon', de Viardot, en Sarrià

30 / 03 / 2019 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 2 minutos

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Helena Ressurreição, cantante residente del 2020 © Òpera de Cambra de Barcelona / A. BOFILL
'Cendrillon' de Viardot en el Teatre de Sarrià © Òpera de Cambra de Barcelona / A. BOFILL

Teatre de Sarrià

Pauline Viardot: CENDRILLON

Helena Ressurreiçao, Anabel Real, Roberto Jachini, Oriol Mallart, Mar Esteve, Desiree López, Christian Camino, Soledad Vicente, Raúl Giménez, Elías Juan Ongay, Tanit Graffelman (actriz), Assunto Nese (Violín), María Paz Sotullo (piano). Dirección: Viviana Salisi (piano). Dirección de escena: Manuela Lorente. 31 de marzo de 2019.

Este segundo título de la V temporada de la Ópera de Cámara de Barcelona en el Teatro de Sarria presentaba una rareza tan poco presentada en el país como es esta opereta de salón para siete voces y piano de la artista francesa de origen español Pauline Viardot-García (1821-1910), compositora, célebre mezzosoprano e hija del cantante y compositor Manuel García.  La obra se estrenó en 1904, cuando ella tenía 83 años, aunque fue compuesta algunos años antes sin estar precisa la fecha exacta. La música tiene cierto interés, pero como su título indica es un divertimento, similar a la opereta, con diálogos intercalados entre los números musicales. Con un estilo ciertamente bufo, lo mejor de la partitura son algunas de las arias de los personajes principales, aunque no hay ninguna especialmente destacada. La obra sigue la trama, con algunas modificaciones, del célebre cuento de Perrault que también inspirara las famosas óperas de Massenet y Rossini.

La obra se estrenó en 1904, cuando la mezzosoprano y compositora Pauline Viardot, hija de Manuel García, tenía 83 años

En esta versión con dirección de escena de Manuela Lorente y escenografía a cargo de alumnos de la escuela de diseño Elisava se jugó con la idea de que Cendrillon era una joven costurera en medio de un espacio lleno de bocetos y figurines colgados por el escenario, con alguna butaca o sillón. El resultado podría mejorarse y el concepto no acabó de casar con esa joven obligada a trabajar en las tareas de la casa y que, precisamente, requiere de la complicidad de un hada para conseguir un vestido para la fiesta en palacio: un traje para una profesional del corte y confección… El reparto fue en general discreto, con algunas bazas de calidad como el correcto acompañamiento pianístico a cargo de Viviana Salisi, la expresiva y musical Cendrillon de la mezzosoprano Helena Ressurreçao y la elegante y cuidada Hada de Anabel Real. En el apartado masculino destacaron tanto el Príncipe Roberto de Jachini Virgili como el Comte Champignon de Christian Camino. Algo más justas se escuchó a las hermanastras Desirée López y Mar Esteve como Margalona y Armelinda, así como al Barón Puigcorb de Oriol Mallart.

Con el objetivo de ampliar el espectáculo hasta alcanzar los ochenta minutos, el tenor y profesor de canto Raúl Giménez, director artístico y vocal de esta iniciativa, incorporó algunas piezas en la fiesta palaciega incluyendo obras de otras compositoras de la época, de la propia Viardot, de Manuel García o de Rossini, destacando su propia intervención en un aria del genio de Pésaro así como la pieza de tema español al violín de Asunto Nesse o la de la pareja de invitados formada por el tenor Elías Juan Ongay y la pianista María Paz Padilla que, en general, causaron una mejor impresión que los números musicales de la propia partitura de la Viardot. Una velada interesante sobre todo por el aporte que brinda poder acceder a una partitura poco difundida de una legendaria cantante de origen español.