Arteta y las sorpresas de MallorcÒpera

Palma

02 / 08 / 2023 - Eugènia GALLEGO - Tiempo de lectura: 3 min

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Arteta y Blanco MallorcÒpera Ainhoa Arteta y Francesc Blanco acompañados de los solistas que les acompañaron, incluyendo a Adrià Sanchez, de solo 8 años © MallorcÒpera
Arteta y Blanco MallorcÒpera Ainhoa Arteta y Francesc Blanco © MallorcÒpera

Festival MallorcÒpera

Recital AINHOA ARTETA

Obras de Mozart, Bizet, Falla, Rossini, Chapí y otros. Ainhoa Arteta, soprano. Invitados sorpresa: Mar Campo, Begoña Gómez, Nadia Akaârir, Paula Riera, José M. Sánchez, Joan M. Muñoz y Adrià Sanchez. Francesc Blanco, piano. Palau de Congressos, 30 de agosto de 2023

La quinta edición del Festival MallorcÒpera propuso a los aficionados a la lírica una fiesta con sorpresas, ya que los presentes en este recital que llenó el Palau de Congressos de Palma tuvieron el privilegio de presenciar el esperado regreso de la soprano Ainhoa Arteta, artista que también participó en la convocatoria 2021 de este certamen mallorquín. Después de varios años de ausencia, la renombrada cantante volvió con un recital cargado de sorpresas, dado que esta vez estuvo acompañada de promesas locales de la lírica. La combinación de la experiencia de Arteta junto con el talento emergente de las voces mallorquinas, algunas con carrera internacional ya consolidada, creó una atmósfera cargada de emoción y expectativas.

El repertorio abarcó piezas muy diversas, con compositores como Mozart, Bizet, Falla, Rossini o Chapí, ofreciendo al público una variedad de estilos y emociones. El dúo inicial entre la soprano Nadia Akaârir y Ainhoa Arteta, “Sull’aria” de Le nozze di Figaro de Mozart, se caracterizó por una armoniosa combinación vocal y una interpretación emotiva, creando un comienzo de la velada cautivador. La interpretación de “Via resti servita” de Le nozze a cargo de Paula Riera y Nadia Akaârir destacó por la capacidad de ambas intérpretes de transmitir la esencia de la escena a pesar de tratarse de un recital sin escenificación. El dúo del barítono Joan Miquel Muñoz y la mezzosoprano Begoña Gómez en “Il core vi dono” de Così fan tutte resultó tan expresivo como convincente, demostrando entre los dos una conexión artística notable. En el popular “Là ci darem la mano” de Don Giovanni, Muñoz y Arteta exhibieron química escénica brindando una actuación más que convincente.

© MallorcÒpera

Francesc Blanco y Ainhoa Arteta

Sin duda, uno de los momentos más aplaudidos fue la actuación en solitario de Ainhoa Arteta en la Habanera de Carmen de Bizet, que fue interpretada fuera del escenario, en pleno patio de butacas, interactuando directamente con el público, siempre contando con la complicidad de Francesc Blanco al piano. Por otro lado, también hay que destacar el dúo de la contralto Mar Campo y el tenor Jose Manuel Sánchez en “C’est toi? C’est moi!” de la obra maestra de Bizet, también fue ampliamente aplaudido. Más tarde, Nadia Akaârir regresó al escenario para brillar en en su interpretación de «Voi la sposa» de L’occasione fa il ladro de Rossini, mostrando una técnica bien controlada en la coloratura.

Después de las interpretaciones operísticas, se inició un bloque centrado en la canción y la zarzuela, en el cual Arteta ofreció las Siete Canciones populares de Manuel de Falla, demostrando versatilidad y sensibilidad interpretativa. Seguidamente, Begoña Gómez deleitó al público con las populares Cerceleras de Las hijas del Zebedeo de Chapí antes del dúo final entre José Manuel Sánchez y Ainhoa Arteta que juntos interpretaron «Torero quiero ser”, de El gato montés de Penella, escena que cerró una velada muy aplaudida y caracterizada por el alto nivel ofrecido por todos los intérpretes.

Una mención especial merece Francesc Blanco, cuya capacidad adaptativa a los diferentes estilos y versatilidad técnica brillaron a lo largo de toda la velada. Acompañar a una cantidad considerable de solistas con un repertorio tan vasto y diverso no es tarea sencilla, pero Blanco demostró ser un camaleón sobre todo en cuanto a dominio estilístico ya que supo acompañar con sensibilidad y precisión cada una de las interpretaciones. El público manifestó su disfrute con abundantes aplausos.

Ya fuera de programa se interpretaron hasta tres bises sorprendiendo de nuevo al público al subir al escenario, por invitación de los organizadores y en último momento, un jovencísimo intérprete de tan solo ocho años, Adrià Sanchez, hijo de quien firma esta crónica y gran aficionado al canto, quien interpretó “Vittoria, Vittoria mio core” de Carissimi con expresividad y seguridad.  * Eugènia GALLEGO, corresponsal en Palma de ÓPERA ACTUAL