Arteta emociona una vez más

Zaragoza

14 / 06 / 2021 - Miguel Ángel SANTOLARIA - Tiempo de lectura: 3 min

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Arteta zaragoza / operaactual.com Ainhoa Arteta, en un momento del recital © Auditorio de Zaragoza
Arteta zaragoza / operaactual.com Ainhoa Arteta, en un momento del recital © Auditorio de Zaragoza

Auditorio de Zaragoza

Recital AINHOA ARTETA

Obras de Albéniz, Obradors, García Leoz, Granados y Montsalvatge. Javier Carmena, piano. 10 de junio de 2021.

Volvía de nuevo a Zaragoza la soprano Ainhoa Arteta, donde siempre ha sido muy bien tratada por el público, ahora para ofrecer un recital de canciones de música española de eminentes compositores. Comenzó con Albéniz y sus baladas italianas o italianizantes, dando sobradas muestras de su fantasía canora en las mismas, sobre todo en «T’o riveduta in sogno». Continuó con Obradors y sus Cuatro canciones clásicas españolas, marcadas por el aire arcaico que las envuelve y que quedó bien preservado en sus nostálgicas interpretaciones, destacando la inspiración andaluza de agilidades en «Las Coplas de Curro Dulce». La soprano prosiguió con el navarro García Leoz y su tríptico de canciones, pocas veces escuchadas con el encanto que fue posible hacerlo en esta ocasión. Y concluyó el recital con la Colección de Tonadillas de Estilo Antiguo de Granados, en las que dio sobradas muestras de versatilidad, como por ejemplo, en «La maja de Goya» y «El majo tímido».

"Como siempre, Arteta fue generosa en los bises y emocionó al público recordando a su admirada Victoria de los Ángeles"

Como siempre, Arteta fue generosa en los bises y emocionó al público recordando a su admirada Victoria de los Ángeles cuando, antes de morir, le interpretó una pieza que siempre que la recuerda le emociona. Se trata de una de las canciones negras del compositor catalán Xavier Montsalvatge, la célebre «Canción de cuna para dormir a un negrito», que dotó de sensualidad, dulzura, calor y fuerte sabor antillano. No faltó «O mio babbino caro»,  y concluyó el recital, a lo grande, en olor de multitudes, cantando la Jota de Falla.

En el arte de Ainhoa Arteta se aprecia, independientemente de su inmenso poder de convocatoria personal, la increíble capacidad de emocionar, con un fraseo perfecto, la delicada fragilidad de su garganta y una conmovedora madurez artística. Javier Carmena, desde el piano, se compenetró en una comunión especial con la soprano y, en solitario, estuvo muy aseado en dos únicas interpretaciones, Rumores de la Caleta de Albéniz y La Danza española Nº 5 de Granados. Emotividad, cordialidad y pasión, como en todos los conciertos en Zaragoza de Arteta.  * Miguel Ángel SANTOLARIA, colaborador en Zaragoza de ÓPERA ACTUAL