Alagna y Michieletto triunfan en el Liceu

Barcelona

07 / 12 / 2019 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 3 min

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Un momento de 'Cavalleria rusticana' en la elegante producción de Michieletto © G. T. Liceu / Antoni BOFILL
Alagna como Turiddu en 'Cavalleria' © G. T. Liceu / Antoni BOFILL
Alagna como Canio de 'Pagliacci' junto a la maravillosa Nedda de Aleksandra Kurzak © G. T. Liceu / Antoni BOFILL

Gran Teatre del Liceu

Mascagni: CAVALLERIA RUSTICANA/ Leoncavallo: PAGLIACCI

Roberto Alagna, Elena Pankratova, Mercedes Gancedo, Gabriele Viviani, Elena Zilio, Aleksandra Kurzak, Vicenç Esteve, Duncan Rock. Dirección: Herik Nánási. Dirección de escena: Damiano Michieletto. 5 de diciembre de 2019.

El doble programa verista integrado por las óperas de Mascagni y Leoncavallo es uno de los platos más populares y exquisitos del repertorio lírico internacional. Un éxito asegurado allí donde se programe si se cuenta con una buena producción, como es el caso, y con un reparto solvente, lo más difícil. El Liceu apostó por Roberto Alagna doblando como protagonista en ambos títulos junto a un elenco de primer orden que incluía a su mujer, Aleksandra Kurzak, como Nedda. Pero lo más llamativo era la inteligente propuesta escénica de Damiano Michieletto que entrelaza las dos obras incorporando a algunos de los protagonistas especialmente en unos muy cuidados interludios musicales, como en el famoso intermezzo de Cavalleria rusticana en el que Nedda intima con Silvio. Michieletto juega con una escenografía que representa una panadería sobre una plataforma giratoria para Cavalleria y con un polideportivo para Pagliacci con una dirección de actores muy cuidada y en un detallismo casi cinematográfico que enfatiza con diversos juegos de desdoblamiento de los personajes. Los decorados de Paolo Fantin presentan la crudeza y la realidad de unos ambientes rurales muy sencillos y que funcionan a la perfección.

Roberto Alagna como Canio amenazando a La Nedda de Aleksandra Kurzak

La interesante y vital dirección musical de Henrik Nánási fue el soporte ideal para un Roberto Alagna que fue a más durante la velada con un muy destacado Turiddu, también a nivel actoral, pero que pasó a sobresaliente como Canio, con una emisión vital y homogénea que deslumbró con una impresionante “Vesti la giubba” recibida con grandes aplausos e incluso alguna petición de que bisase. Interesante la muy creíble Santuzza de Elena Pankratova, de timbre amplio per algo irregular línea canora. Exquisita la elegante Lola de Mercedes Gancedo y adecuado el bien trabajado actoralmente Alfio de Gabriele Viviani, que se convirtió en un malvado Tonio en el segundo título. Excelente, por otra parte, la emotiva Mamma Lucia de Elena Zilio.

En Pagliacci sobresalió también Aleksandra Kurzak como una muy creíble Nedda, de canto noble, cuidado fraseo y nítidos agudos, el cuidado Beppe de Vicenç Estev, lejos de un Silvio a cargo de Duncan Rock de convincente presencia escénica, pero cuya emisión no se proyectaba con suficiencia. Muy cuidada la participación del Coro del Liceu con una importante labor actoral.

Un gran éxito para el Liceu, recibido con numerosos aplausos y bravos que no deberían perderse los aficionados a la lírica.