Arrodillados ante el dios solar de Glass

Niza

14 / 11 / 2021 - Jaume ESTAPÀ - Tiempo de lectura: 3 min

Print Friendly, PDF & Email
Akhnaten Niza / operaactual.com La ópera de Philip Glass se estrenó en Francia © Opéra de Nice
Akhnaten Niza / operaactual.com Una escena de la espectacular producción de Lucinda Childs © Opéra de Nice
Akhnaten Niza / operaactual.com Fabrice Di Falco destacó como protagonista, junto a Julie Robard-Gendre como Nefertiti © Opéra de Nice

Opéra de Nice

Philip Glass: AKHNATEN

Estreno en Francia

Fabrice Di Falco, Julie Robard-Gendre, Patrizia Ciofi, Joan Martín-Royo, Frédéric Diquero, Vincent Le Texier, Lucinda Childs, Mathilde Le Petit, Rachel Ducket, Mathilde Lemaire, Vassiliki Koltouki, Laetitia Goepfert, Aviva Manenti. Dirección musical: Léo Warynski. Dirección de escena y coreografía: Lucinda Childs. 12 de noviembre de 2021.

Un silencio sepulcral invadió la sala al caer el telón del primer acto. La sorpresa había sido grande y nadie se atrevió a romper el hechizo de la música de Philip Glass, el trabajo de los artistas en el escenario, la singular puesta en escena y el encanto de la voz de la coreógrafa y directora de escena Lucinda Childs narrando el inicio de la patética historia del faraón Amenofis IV, iniciador del abortado monoteísmo solar. Esta primera reacción de los asistentes –que llenaban por completo el teatro, precísese, y hasta el final– se trocó en aplausos y vítores sin fin a la conclusión de la velada.

La producción, ya divulgada en streaming en 2020 (ÓPERA ACTUAL se hizo eco de esta retransmisión) por mor de la pandemia, era pues conocida y, sin embargo, la presencia física de músicos, bailarines y cantantes cambió por completo la impresión sobre el público. El espectáculo merecía, necesitaba, ser contemplado in vivo para dar de sí todo cuanto llevaba en él. Fue un gran acierto de la dirección del teatro convocar a los artistas y hacerles trabajar más todavía sus papeles para ofrecer al público nizardo la versión life de la sombría historia.

Hay varias maneras de relatar un hecho. Philip Glass optó por la más directa y la menos evidente, construida interesándose por los sentimientos más profundos –excitación, satisfacción, desesperación– de sus personajes principales para tratarlos con otras tantas formas musicales –himnos gloriosos, repeticiones obsesivas, lamentos dolorosos– con voces y sonidos salidos del fondo del alma de los personajes. El género lírico justificó aquí su carácter, su propio nombre, como rara vez otra obra teatral. Léo Warynski y sus músicos no desecharon la oportunidad ofrecida, perfilaron los ostinati, (con variaciones precísese) y crearon los clímax de cada secuencia, los contornos mentales de cada personaje principal que iba edificando el relato.

"Fabrice Di Falco obtuvo la mayor salva de aplausos, y fue justicia. Cada una de sus intervenciones constituyeron un verdadero 'tour de force' vocal"

Fabrice Di Falco –Akhnaten– obtuvo la mayor salva de aplausos dedicada a los cantantes; era de esperar y fue justicia. Cada una de sus intervenciones –fuerza, insistencia, control– constituyeron un verdadero tour de force vocal. También apreció el público el trío –el triunvirato– constituido por Joan Martín-Royo (impresionante Horemhab), Frédéric Diquero (Hamon) y Vincent Le Texier (Aye), quienes pusieron su alma y sus potentes medios vocales para anular el proyecto de Akhnaten. Julie Robard-Gendre, Nefertiti, la mujer del faraón siempre al lado de su esposo, cantó con dulzura relativa, dado el elevado nivel de decibelios de la noche. La intervención de Patricia Ciofi –en Tye, la reina madre– enseñando a su hijo un poema a la gloria del nuevo dios único, llegó particularmente al corazón de la sala. Mathilde Le Petit, Rachel Ducket, Mathilde Lemaire, Vassiliki Koltouki, Laetitia Goepfert y Aviva Man personalizaron las hijas del faraón con suavidad, arte y ciencia.

El público apreció el trabajo de la puesta en escena y la coreografía –en particular– de Lucinda Childs. El coro de la casa dirigido por Giulio Magnanini fue un personaje más de la truculenta historia.  * Jaume ESTAPÀ, corresponsal en Francia de ÓPERA ACTUAL