Aix-en-Provence: Estreno algo adormecido

22 / 07 / 2019 - Albert GARRIGA - Tiempo de lectura: 4 minutos

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La ópera de Maor, concebida en un espacio único, se basa en una fábula en la que mil palestinos son enviados a un sueño profundo por el primer ministro israelí como represalia por una huelga © Festival de Aix / Patrick BERGER
La ópera de Maor, concebida en un espacio único, se basa en una fábula en la que mil palestinos son enviados a un sueño profundo por el primer ministro israelí como represalia por una huelga © Festival de Aix / Patrick BERGER
La ópera de Maor, concebida en un espacio único, se basa en una fábula en la que mil palestinos son enviados a un sueño profundo por el primer ministro israelí como represalia por una huelga © Festival de Aix / Patrick BERGER
La ópera de Maor, concebida en un espacio único, se basa en una fábula en la que mil palestinos son enviados a un sueño profundo por el primer ministro israelí como represalia por una huelga © Festival de Aix / Patrick BERGER

Festival de Aix-en-Provence

Adam Maor: LES MILLE ENDORMIS

Estreno absoluto

Tomasz Kumiega, Gan-ya Ben-gur Akselrod, David Salsbery Fry, Benjamin Alunni. Dirección: Elena Schwarz. Dirección de escena: Yonatan Levy. 10 de julio de 2019.

El Festival de Aix-en-Provence junto a los teatros de Luxemburgo y La Monnaie de Bruselas, entre otros, encargaron al joven compositor israelí Adam Maor (36 años) la composición de la ópera Les Milles endormis, con libreto del también israelí Yonatan Levy. Hay que destacar el compromiso de festivales y teatros de primer nivel con la composición contemporánea, y ya solo por eso hay que quitarse el sombrero ante esta aventura. Les Milles endormis se basa en una fábula en la que mil palestinos retenidos administrativamente entran en huelga de hambre y el primer ministro de Israel decide enviarlos a un sueño profundo para desviar la atención de la opinión pública.

Lo que produce es lo contrario y, entonces, es el pueblo israelí el que padece insomnio. Para solucionar el problema, S. (el jefe de Shin Bet, los servicios secretos israelíes) propone mandar a un emisario, Nourit, secretaria personal del ministro, al mundo de los sueños para destruir así la célula terrorista del ensueño. Nourit permanece en ese mundo utópico, etéreo, libre de restricciones temporales, físicas y, sobre todo, nacionales. Compositor y libretista hablan de un país dividido en dos, de una sociedad multicultural que sus líderes solo imaginan como un mosaico irreconciliable.

Compuesta como ópera de cámara para cuatro solistas, todos ellos están poseídos desde dentro por las palabras, los sonidos y los sueños de este espectáculo similar a los objetos que entran en movimiento con la música. Rítmica y marcada por la intensidad del texto, la composición vocal de Maor también se inspira en las melodías de Oriente Medio, en sus cantos y folklore. El texto, en hebreo, mezcla elementos sagrados con fina ironía que desembocan en alguna carcajada. Quizás la escena más conseguida, musical y escénicamente, sea la de la salida del sol, bellamente escenificada con un regulado encendido de luces de la sala, cuando Maor imprime las más bellas frases de toda la ópera. Y finaliza con S. expresando que toda su vida solo ha dicho tonterías, que es el regusto que queda de la obra.

La dirección de escena del propio libretista impone un único espacio en el que parte del público se integra en el escenario en forma de palestinos dormidos en literas. Saca jugo a su libreto, aunque con alguna absurdidad, claramente buscada. La ejecución de los intérpretes y de la formación United Instruments of Lucilin fue magistral. Su directora, Elena Schwarz, anduvo muy pendiente de ese amalgama rítmico y percutido, junto a las melodías orientales. Todo ello incomprensiblemente con sonido amplificado.

De los solistas cabe destacar la joven soprano Ga-Yan Ben-gur Akselrod (Nourit), de voz angelical y envolvente musicalidad; a su lado, Tomasz Kumiega supo llevar a buen puerto el desagradecido y difícil papel del Primer ministro. David Salsbery Fry fue un acongojante S., que convenció por su teatralidad y por una voz de colores cavernosos.