Ainhoa Arteta en el Festival de Pedralbes

Barcelona

20 / 07 / 2020 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 3 min

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Ainhoa Arteta y javier carmen en el Fes Pedralbes © Fes Pedralbes / Jordi CALVERA

Fes Pedralbes 2020

Recital AINHOA ARTETA

Con medidas especiales Covid-19

Obras de Albéniz, Obradors, Turina, García Leoz y Granados. Ainhoa Arteta, soprano y Javier Carmena, piano. Jardines del Palacio de Pedralbes, 20 de julio de 2020.

La cultura y en especial los festivales de música clásica se han tomado muy en serio la organización y las medidas de seguridad sanitaria para que se puedan realizar sus conciertos sin peligro de contagio entre el público, artistas y trabajadores. El Fest Pedralbes 2020 ha cuidado las rutas del entrada hasta la platea frente al escenario ante la fachada del barcelonés Palacio de Pedralbes, un espacio gigantesco en el que, en años anteriores, se disponían unas gradas para cientos de espectadores que ahora se han visto reducidos a grupos aislados para que el público se sienta cómodo, aislado de contagios y pueda mantener la distancia social requerida durante todo el concierto, y sin quitarse la mascarilla. Todo un despliegue que la soprano guipuzcoana Ainhoa Arteta agradeció a la organización y al público por su «valentía» al acudir a esta cita con la cultura y la música.

La soprano aprovechó la tranquilidad de la noche veraniega barcelonesa y el clima de intimidad para departir con su habitual simpatía con el público y comentar un programa musical que, debido a la pandemia, no pudo repartirse entre los aficionados que acudieron. Un programa que quizás no fue todo lo consistente que se esperaba y que incluía selecciones de canciones de diversos ciclos de compositores españoles pero sin ningún objetivo común. Se hizo sin intermedio, y debido a las aclaraciones de la soprano, con el añadido improvisado de diferentes anécdotas, dio la sensación de primar más la cercanía con el público que la excelencia musical.

Arteta demostró que sigue en un muy buen estado de forma vocal -a pesar de que la cuidada amplificación de su voz no siempre realzase lo mejor de la misma- pero el inicio fue algo frío, especialmente en las Seis baladas italianas de Isaac Albéniz de las que sobresalieron las dos últimas «Moriro!» y «T’ho riveduta in sogno» que Arteta comentó que podría estar inspirada de algún modo en el último acto de La Traviata de Verdi, imponiendo algo más de intensidad vocal y expresiva.

El pianista presentado por la artista como Javi o Javitxu -Javier Carmena- fue ganando enteros en su cuidado acompañamiento musical y sobresaliendo especialmente en la pieza para piano solo Rumores de la Caleta, del propio Albéniz, y, posteriormente, en Sacromonte de Turina, aunque en casi todas las piezas primó más la intensidad y profundidad de las interpretaciones que su viveza.

Arteta desgranó posteriormente varias canciones de Obradors entre las que quiso dedicar «La del cabello más sutil» al organizador del festival y familiar de Josep Carreras, a quien se la oyó de joven con gran impacto para ella. Posteriormente llegó el turno del navarro Jesús García Leoz donde se distinguió con «A la flor, a la pitiflor» y finalizó el programa oficial con varias y exquisitas canciones de Enric Granados, recibiendo los aplausos de un público hasta entonces bastante frío.

La soprano aumentó la temperatura de la velada veraniega con un par de arias de ópera, entre las que intercaló la bellísima y dulce «Canción para dormir a un negrito» de Xavier Montsalvatge con el siempre vivo «Vals de Musetta» de La Bohème y un impactante «Vissi d’arte» de Tosca, ambas de Puccini, ópera esta última que tendría que haber estado ensayando en estas fechas para el Festival Puccini de Torre del Lago que este verano contará solamente con intérpretes italianos, según explicó la artista, y con la que cerró finalmente la velada entre grandes aplausos de un público incondicional antes de su homenaje a las víctimas de la Covid, un emotivo «Cant dels ocells».