Ailyn Pérez, de la pasión a la ternura

Palma

10 / 05 / 2022 - Bàrbara DURAN - Tiempo de lectura: 3 min

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aylin-osib-operaactual (1) Aylin Pérez con la Orquestra Simfònica de les Illes Balears © OSIB
aylin-osib-operaactual (1) Aylin Pérez con la Orquestra Simfònica de les Illes Balears © OSIB

Auditorium de Palma de Mallorca

Concierto de AILYN PÉREZ

Obras de Cilea, Granados, Massenet, Puccini y Verdi. Orquestra Simfònica de les Illes Balears. Dirección: Pablo Mielgo. 5 de mayo de 2022.

No suele valorarse la dificultad de programar conciertos líricos acompañados de orquesta que incluyen piezas de diferentes compositores y estilos; muy apreciados por el público, no dejan de ser complejos porque necesitan de un equilibrio entre el repertorio ofrecido por el intérprete solista y el interés que despliegan las piezas desde el punto de vista orquestal. El programa presentado por la Simfònica de les Illes Balears con Ailyn Pérez fue un acierto desde la primera hasta la última obra. Es de agradecer la cuidada selección de las piezas ejecutadas como intermezzi entre las obras vocales, tanto por su capacidad de cohesionar el programa como para servir de ilustración a los diferentes argumentos operísticos presentados. Así, el Preludio al IV acto de Adriana Lecouvreur preparó “Ecco: respiro appena… Io son l’umile ancella”; y así siguieron los intermedios de Goyescas, Suor Angelica, Manon Lescaut (Puccini) y la maravillosa pero poco conocida obertura de Juana de Arco. No se obviaron algunas composiciones estelares, siempre bien amadas del público, como la Meditation de Thaïs.

"Su dominio vocal le permite atacar los agudos de manera aterciopelada, pero con un extremo control, lo que la hace poseedora de un registro dinámico espectacular"

Ahora bien, Ailyn Pérez exhibió un abanico de personajes que pusieron en evidencia el absoluto dominio vocal de la cantante. En este sentido, interpretar a Adriana Lecouvreur seguida de una maja embelesada por el canto del ruiseñor o bien iniciar una plegaria íntima expresiva y conmovedora (Desdemona en Otelo), adueñándose del registro dramático de cada personaje de manera instantánea, es una de las grandes cualidades que indudablemente posee esta intérprete. La voz de Ailyn Pérez es de una expresividad singular. Su dominio vocal le permite atacar los agudos de manera aterciopelada, pero con un extremo control, lo que la hace poseedora de un registro dinámico espectacular; en pocas ocasiones se puede escuchar a una intérprete con una capacidad de gradación tan amplia, desde el fortísimo hasta la emisión de pianísimos, y de extremada belleza. Y siempre exhibiendo un dominio absoluto de la técnica vocal combinado con una apropiación expresiva del carácter de cada personaje, además de su presencia teatral.

La interpretación de “Chi il bel sogno di Doretta” (La Rondine, Puccini) fue, sencillamente, conmovedora. Aun contando con versiones grabadas tan conocidas como la de Leontyne Price, Angela Gheorghiu o Montserrat Caballé, la interpretación de Ailyn Pérez conquistó al público por la pureza de su emisión, única en los momentos más comprometidos del registro agudo. Cabe añadir que es una intérprete que no abusa del vibrato ni de proyecciones vocales extremadas. Otra de sus características es la naturalidad y presencia teatral: no vaciló en moverse como lo haría en un escenario de ópera, haciendo de los músicos de la orquesta los cómplices silenciosos de su interpretación.

En todo caso, “Tacea la notte placida” de Il Trovatore demostró ese momento único de clímax expresivo y complicidad con una dirección orquestal cuidada (de Pablo Mielgo); y la convicción con la que Ailyn Pérez interpretó a una Leonora embrujada por la voz de un trovador al que no conoce. Ni tan siquiera los personajes ficticios pueden resistirse al poder hipnótico de una voz mágica, tal y como se puede describir a la que posee Ailyn Pérez.  * Bárbara DURAN, corresponsal en Palma de Mallorca de ÓPERA ACTUAL