Glyndebourne Festival
Brett Dean HAMLET
Estreno Absoluto
Allan Clayton, Rod Gilfry, Barbara Hannigan, Kim Begley, JaquesImbrailo, Sarah Connolly, John Tomlinson. Dirección: Vladimir Jurowski. Dirección de escena: Neil Armfield. Festival Theatre, 6 de julio de 2017.
 
Allan Clayton protagonizó la première de Hamlet de Brett Dean en Glyndebourne  © Festival de Glyndebourne / Alastair Muir 
 
El Festival de Glyndebourne no escatima esfuerzos y con esta première ha logrado reunir un reparto perfecto abarcando varias generaciones. Contrario a las masacres que otros libretistas han cometido contra la obra de Shakespeare, Matthew Jocelyn se ajusta a la historia original. Quienes conozcan Hamlet no extrañarán la obra de teatro, pero también se gana, porque la ópera tiene otras convenciones que, si son bien utilizadas, comportan aspectos teatrales muy interesantes. En este caso, en especial el Fantasma, una creación descomunal del siempre excelente John Tomlinson, quien también canta un par más de secundarios con especial picardía. Y qué acierto confiar los roles de Rosenkrantz y Guilderstern a dos contratenores, los cuales parecían un dúo de comediantes. Hamlet contiene muchos personajes principales y varios secundarios que son importantes, y esto brindó la oportunidad de confiar algunos de estos roles a cantantes de la nueva generación. La producción de Neil Armfield con decorados de Ralph Myers fue sumamente teatral, ubicada en tiempos modernos en un salón con comensales a ambos lados. En este espacio se desarrolla todo con mínimos movimientos de escena que dan continuidad al drama. La música de Brett Dean tiene su propio estilo, pasando de camerística a bombástica por el uso de la percusión. Por momentos se escuchan influencias del barroco, de Tippett o de Britten, pero solo fugazmente.
Allan Clayton triunfó como un Hamlet con un dejo de locura, impredecible, tierno y a la vez peligroso, cantado con voz fresca; Barbara Hannigan fue la bella y enamorada Ofelia cantando con pasión y descollando en su escena de la locura, ¡qué gran artista! Kim Begley fue un intrigante y arrogante Polonius, acostumbrado al poder, mientras que John Tomlinson interpretaba sus tres roles con voz atronadora y cavernosa. A Sarah Connolly le recayó el contradictorio rol de Gertrud, una mujer que se encuentra atrapada entre su culpa y sus deseos, pero que sigue siendo tierna. Rod Gilfry fue un ambicioso Claudius, Jacques Imbrailo un fiel Horatio y Rupert Enticknap y Chistopher Lowrey cantaron impecablemente Rosenkrantz y Guilderstern.
Una de las mejores orquestas del mundo, la Philharmonia Orchestra, se encontraba en el foso bajo la batuta de su director, Vladimir Jurowski, quien parecía un mago extrayendo sonidos del conjunto. Afuera esperaba el sol y el picnic: es la magia de Glyndebourne.  * Eduardo BENARROCH