The Grange Opera Festival
Britten ALBERT HERRING
Orla Boylan, Clarissa Meek, Anna Gillingham, Adrian Thompson, Timothy Nelson, Richard Pinkstone, Kitty Whately, Kathleen Wilkinson. Aurora Orchestra. Dirección: Steuart Bedford. Dirección de escena: John Copley. The Grange at Northington, 9 de Julio de 2017.
 
Pie de foto: John Copley se encargó de la puesta en escena de Albert Herring © The Grange Opera Festival 
 
Quién hubiera pensado que luego de la trágica obra Peter Grimes y su consecuente éxito que cimentaría su fama, Britten se ocuparía de una comedia, situada en la misma zona geográfica y de un carácter similar. Herring y Grimes son dos marginados en la sociedad en la que viven, uno por su carácter violento, el otro por ser un inocente. Britten utiliza ambos roles para descubrir los prejuicios y defectos de dos sociedades que desean ser virtuosas pero que el compositor subraya con gran destreza no lo son.  Los personajes creados por Eric Crozier (esposo de la primera Nancy, Nancy Evans) son exagerados pero verdaderos, desde la imponente viuda Lady Billows, al mismo Albert Herring, cuyo nombre se encuentra establecido en la zona por generaciones.  Si los pilares de esta sociedad claustrofóbica son ridiculizados (el Alcalde, la Policía, la Iglesia, la Nobleza), la juventud no se escapa de las críticas, aunque sanas, de una generación que desea romper las reglas que los oprimen.  Sid y  Nancy parecen una pareja moderna, pero se encuentran en medio del conflicto: son los niños (como siempre pasa en las obras de Britten) quienes romperán el molde.
Una producción tradicional y con excelentes caracterizaciones de John Copley permitió a los personajes descollar con facilidad dentro de los decorados rotatorios de Tim Reed. Richard Pinkstone fue un Albert ideal, un poco torpe pero de buen corazón, revelando ansias de cambio y frustración con un canto expresivo. Timothy Nelson fue un resonante y físicamente atractivo Sid que conformó una pareja moderna con la exquisita Nancy  de Kitty Whately.  El Establishment estaba representado por el austero policía Budd de Andri Björn Róbertsson,  el Alcalde lleno de sí mismo del siempre eficiente Adrian Thompson, la deliciosa Anna Gillingham como la maestra Miss Wordsworth y  Alexander Robin-Baker como un muy seguro Vicario.
Pero en esta ópera son dos los roles que establecen la acción, uno es Miss Florence Pike, quien se ocupa de dividir a la sociedad entre pecadores y virtuosos, aquí muy bien cantada por Clarissa Meek, y la presencia atronadora e inmensa de Lady Billows –literalmente, por encima de todo y todos–, cantada con voz estridente y una actuación descollante (quizás demasiado histrionismo) por Orla Boylan. Súmese a todo ello un director criado e inspirado por el mismo Britten, Steuart Bedford, quien no necesita mayor presentación, quien dirigió a la Orquesta Aurora con la sapiencia de alguien que tiene a esta música en sus venas. Un imperdible.  * Eduardo  BENARROCH