Teatro Cervantes
Antología de la Zarzuela
Inmaculada Almeda, Israel Lozano, Javier Galán. O. Filarmónica de Málaga, Orquesta Schola Plectrum, Coro de Ópera de Málaga, Ballet Filarmonía. Dirección: Pascual Osa. Dirección de escena: Jesús Peñas. 24 de junio de 2017.
 
Al término de la pasada temporada lírica, el Teatro Cervantes de Málaga se aproximó al género castizo de manos de la mítica tradición que enmarca la conocida producción –actualizada– Antología de la zarzuela. Indudablemente, quienes han tenido la suerte de bucear por los fondos del Centro de Documentación y Archivo (CEDOA) de la Sociedad General de Autores (SGAE) aprecian más las incursiones que se realicen en esta nuestra lírica, dada la cantidad de partituras de zarzuelas y otros géneros similares que todavía hoy día siguen durmiendo el sueño de los justos, como enuncia la conocida cita bíblica. Y aunque en este tipo de producciones se sigue apostando por explorar en las romanzas de los números muy conocidos, no estaría de más que se uniesen algunas piezas que muy poco a poco se van descubriendo.
 
Sea como fuese, y sin entrar en estos derroteros, lo que sí se debió procurar es darle una solución de continuidad a los distintos fragmentos realizados; tal vez inventando una narrativa que cohesione todos los números desgajados de sus orígenes y que le dé más sentido a la escena planteada por Jesús Peñas. Una escenografía basada en una selección de imágenes alusivas proyectadas, las cuales exhibieron problemas técnicos durante la primera parte, junto a una iluminación básica que enfatizó los momentos más destacados para equilibrar la presentación de aquellos cuadros muy logrados e interesantes con los otros más simplistas. Igualmente, la riqueza de vestuario proporcionada por Paz Volpini es uno de los puntos más fuertes junto con las llamativas intervenciones de un extraordinario conjunto de baile, el Ballet Filarmonía, que logró mezclar de forma rotunda y disciplinada las tradiciones populares en conexión con las remembranzas de la escuela bolera, bajo el excelso trabajo del coreógrafo José Manuel Buzón.
 
Ya en el apartado vocal, y teniendo en buena consideración el trabajo realizado por el Coro de Ópera de Málaga y su director Salvador Vázquez, se presentó una tríada de solistas entre los que sobresalió Israel Lozano: el tenor madrileño destacó no solo por su dicción, potencia y decisión en la escena, sino además por la eficacia de su técnica, llegando a momentos álgidos como su intervención en la Salida de Jorge y el Brindis de Marina junto a la Jota de La Dolores del maestro Bretón. Con mayor resolución en la segunda parte, el barítono Javier Galán, el cual años atrás ya estuvo en la escena malagueña, también aportó su notable interpretación a la mencionada partitura de Arrieta. Finalmente, y con grandes dotes escénicas y expresivas, la soprano cordobesa Inmaculada Almeda destacó por sus números de conjunto más que por los individuales, bajo la gran concertación procurada por los miembros de la Filarmónica de Málaga y la sabia batuta musical de Pascual Osa, el cual demostró su magisterio en el número que cerró la velada, con bises incluidos.  * Fernando ANAYA