Volksoper
Borodin El PRÍNCIPE IGOR
Davide Damiani, Melba Ramos, Vincent Schirrmacher, Sorin Coliban, Martina Mikelic. Dirección: Alfred Eschwé. Dirección de escena: Thomas Schulte-Michels. 29 de junio de 2017.
 
Dos detalles del montaje de El príncipe Igor en Viena © Volksoper Wien / Barbara Pálffy 
 
En la última temporada se programaba en la Volksoper la única ópera de Alexander Borodin en la versión que completaron Nikolai Rimsky-Korsakov y Alexander Glazunov. Esta ópera solo se había visto en Viena desde 1960 a cargo de compañías invitadas como las de Sofía o Varsovia. Antes de eso se podía oír en la Staatsoper en producciones propias cantadas en alemán, con cantantes prominentes en el reparto como Paul Schoeffler, Eberhard Waechter, Hilde Konetzni, Hilde Zadek, Anton Dermota, Giuseppe Zampieri, Herbert Alsen, Hans Hotter, George London, Gottlob Frick, Elena Nikolaidi o Christa Ludwig.
Esta producción de la Volksoper se cantó también en alemán y esta era la última función programada. El montaje escénico de Thomas Schulte-Michels no iba mucho más allá del modelo oratorial, pero no molestaba, y en la vertiente musical tanto el director vienés Alfred Eschwé como la orquesta ofrecieron una gran interpretación.
En el principal papel protagonista Davide Damiani, antiguo miembro de la Staatsoper de Viena y actualmente moviéndose en círculos internacionales, hizo un auspicioso debut en este teatro, con una emisión baritonal homogénea y limpia. El mejor rendimiento, no obstante, estuvo a cargo de la diva de la casa, Melba Ramos, una Jaroslavna de hermosa línea de canto y gran fuerza dramática. El tenor Vincent Schirrmacher encontró el tono adecuado para el aria de Vladimir y la mezzosoprano Martina Mikelic fue una Konchakovna solo correcta. Su padre en la ópera, el Khan Kontschak, fue cantado por Sorin Coliban, de la Staatsoper, con su poderosa voz de bajo y Marin Winkler fue un Príncipe Galitzky perfectamente creíble, aunque destacó más como actor que por una voz de bajo-barítono que no resulta particularmente atractiva. El resto del reparto estuvo bien y el coro rozó la excelencia. La compañía del Ballet del Estado estuvo muy efectiva en las Danzas Polovtsianas.  * Gerhard OTTINGER