Staatsoper
Debussy PELLÉAS ET MÉLISANDE
Olga Bezsmertna, Adrian Eröd, Simon Keenlyside, Maria Nazarova, Franz-Josef Selig, Bernarda Fink, Marcus Pelz. Dirección: Alain Altinoglu. Dirección de escena: Marco Arturo Marelli. 27 de junio de 2017.
 
Olga Beszmertna, Adrian Eröd y Simon Keenlyside, protagonistas de Pelléas et Mélisande en Viena © Staatsoper / Michael Pöhn 
 
La única ópera de Claude Debussy es una obra maestra de la lírica, llena de poesía y de sentimiento. Su falta de intensidad dramática, sin embargo, la hace más apta para aficionados y oyentes expertos. En Viena Karajan hizo con ella una gran producción en 1962, edición a la que seguiría la de Claudio Abbado. Su última escenificación aquí fue en el Theater an der Wien en 2009 con un vigoroso montaje de Laurent Pelly, con Natalie Dessay y Bertrand de Billy. Ahora, y como última nueva producción de la temporada, la Staatsoper volvió a proponer la ópera de Debussy, y aunque fue todo un éxito habrá que esperar para que la obra sea bien acogida por el público habitual.
El montaje escénico de Marco Arturo Marelli y su mujer, Dagmar Niefind, autora del diseño de vestuario, no es exactamente nuevo, al igual que ocurría con su precedente Turandot, puesto que se basaba en la producción que ambos habían presentado en Berlín. El resultado, un poco extraño aunque funcional, eludía todo el romanticismo implícito en la obra pero no llegaba a molestar. Al estar el centro del espacio escénico ocupado por una sábana de agua la mayor parte de la acción tenía que desarrollarse en los laterales de la misma y quedaba fuera del alcance de la vista de parte del público.
Alain Altinoglu dirigía su primera nueva producción en Viena y lo hizo con sentido, aunque en algún momento dio la impresión de exagerar la reserva. La orquesta exhibió para él su mejor forma.
Simon Keenlyside, que había sido en otro tiempo un Pelléas prominente, aparecía esta vez como su hermano Golaud y dominó la representación tanto desde un punto de vista vocal como escénico. Fue gracias a él que el último acto ganó en emoción. Olga Bezsmertna fue una excelente Mélisande y Franz-Josef Selig prestó su voz de bajo profundo al personaje de Arkel. Bernarda Fink, que debutaba en la casa, y Maria Nazarova, Geneviève e Yniold respectivamente, estuvieron muy bien, aunque destacaron más como componentes de la trama. Marcus Pelz fue un adecuado médico. Adrian Eröd cantó el papel de Pelleás con una buena línea baritonal de esencias líricas y un espléndido registro superior, pero quedó pálido como personaje. Hubiera debido estar mejor dirigido por Marelli.  * Gerhard OTTINGER