Staatsoper
Verdi RIGOLETTO
Roberto Frontali, Aida Garifullina, Yosep Kang, Margarita Gritskova, Alessandro Guerzoni. Dirección: Sascha Goetzel. Dirección de escena: Pierre Audi. 13 de junio de 2017.
 
Dos momentos de la representación de Rigoletto en Viena © Wiener Staatsoper / Michael Pöhn 
 
Fue esta una representación poco convincente al faltarle tanto cierto nivel al canto como respecto de su emoción dramática. Los intérpretes de los tres papeles principales los hacían por primera vez en Viena y tuvieron problemas en el segundo acto. Al tenor le faltó poderío para la cabaletta “Possente amor”, la soprano omitió el Mi bemol al final de la Vendetta –con la que ya había experimentado dificultades en la primer función de la serie– y el barítono resultó menos efectivo en esa misma escena. Roberto Frontali es un buen cantante, sólido y experimentado, que cuenta con todas las notas y los agudos, incluidos los no escritos por el compositor, pero no hubo nada especial en su personificación de Rigoletto. Aida Garifullina, una soprano rusa que está ahora de actualidad gracias a la publicación de su primer Cd, es una mujer muy hermosa y fue una magnífica Gilda desde el punto de vista físico; su voz, sin embargo, presentaba alguna dureza y carecía de un color personal identificable. Solo en momentos concretos de su aria y en el último acto ofreció la necesaria suavidad en su línea de canto. Yosep Kang, tenor surcoreano, pareció cómodo en la zona aguda pero careció de la preceptiva elegancia del Duque de Mantua y su canto acabó siendo monótono.
Margarita Gritskova cantó muy bien en esta pobre producción pero no llegó a sugerir una Maddalena con carácter. Alessandro Guerzoni debutaba en la casa y mostró carencias en el registro inferior. Los miembros de la compañía Pavel Kolgatin (Borsa), Orhan Yildiz (Marullo) y Rosie Aldridge (Giovanna) estuvieron simplemente correctos y solo Sorin Coliban destacó con un imponente Conte di Monterone.
La orquesta no parecía en su mejor forma y el vienés Sasha Goetzel, director artístico de la Borusan Istambul Orchestra y que dirigía por primera vez Rigoletto, tuvo que trabajar de firme.  * Gerhard OTTINGER